Atienza en la historia

Atienza, en la provincia de Guadalajara, es uno de los enclaves más visitados de la España evocadora y antigua, de trazos medievales y sabor clásico.

Una Historia

Tiene Atienza una historia densa y cuajada de importantes hechos. Fue atalaya de celtíberos, de romanos y árabes, y tan fuerte era entonces su castillo, que hasta el Cid Campeador pasó junto a él con el temor de sus altas torres.
Conquistada por los cristianos en 1086, pronto se convirtió en cabeza de un enorme Común de Villa y Tierra que llegaba hasta la orilla del Tajo.
Poseyó fuero propio, murallas, el castillo, tuvo hasta 14 templos parroquiales, y en el siglo XIV era un emporio de riqueza gracias a la dedicación a la arriería (transporte de mercancías) de sus habitantes.
Conoció luchas entre castellanos y navarro/aragoneses en el siglo XV, quedando luego por el Rey.
La falta de ferrocarril la dejó un tanto aislada del crecimiento del país, y aunque hoy es una población escasa de habitantes, guarda con toda pureza las esencias monumentales y arquitectónicas de los viejos siglos medievales en que fue grande y poderosa.
Puede leerse entera su historia en la obra de Layna Serrano: “Historia de la villa de Atienza”.

Un Patrimonio

Todavía conserva 5 iglesias románicas que sorprenden con sus detalles al visitante.

Son estas:

– Iglesia de la Santísima Trinidad. Un ábside semicircular con detalles ornamentales segovianos. Un Cristo de cuatro clavos en su interior. Y el magnífico museo de Arte y de La Caballada.
– Iglesia de Santa María del Rey. Al pie del castillo, con una alta torre y un sorprendente par de portadas: la del sur, cuajada con cientos de tallas de santos, ángeles y demonios, y la del norte, con frases cúficas.
– Iglesia de San Gil, con ábside semicircular muy alto, y el interior de tres naves abovedadas, más el presbiterio intacto. Alberga el Museo de Arte Antiguo.
– Iglesia de San Bartolomé, completa con su atrio porticado, su puerta semicircular y el interior de una nave ampliada, con bóvedas y el espectacular contenido de su Museo de Arte y Paleontología.
– Iglesia de Santa María del Val, muy retirada del caserío, pero con una portada singular, ofreciendo en su baquetón los cuerpos retorcidos de contorsionistas tocados al modo árabe.Además Atienza tiene su gran iglesia parroquial renacentista dedicada a San Juan, con el gran retablo barroco de Alonso del Arco, arquitectura de salón y muchos retablos.
El antiguo Hospital de Santa Ana tiene un sencillo patio y una portada con medallón barroca.
Las ruinas de San Francisco ofrecen el resto mínimo de su ábside gótico inglés.
El castillo de Atienza, junto a sus murallas, tienen todavía la imagen de fuerza y poderío que en la Edad Media la conferían su importancia estratégica. Sobre el cantil horizontal que remata el cerro, la torre del homenaje, de tres plantas, ofrece un imagen retadora. Por el pueblo se ven fragmentos de alta muralla, puertas, como el Arco de Arrebatacapas, etc.
Espacios urbanos de gran interés tradicional como la Plaza del Trigo, la Plaza de España, la calle de Cervantes, la plaza de Minerva, las fuentes, los soportales, y tantas y tantas muestras de un pasado espléndido.

Un Folclore

Si algo da carácter hoy en día a Atienza es su Fiesta de la Caballada, una de las más antiguas de España, en la que los cofrades de la Trinidad, ataviados a la usanza tradicional castellana, montados en mulas y caballos, recorren la villa y hacen carreras para conmemorar la salvación del Rey Niño Alfonso VIII en el siglo XII. Todo el domingo después de Pentecostés se llena de fiesta, con misa, romería, subastas, carreras, jotas y música, en un ir y venir de caballeros con capa que ensalza el valor tradicional de esta villa.

Otras fiestas varias tienen lugar en Atienza a lo largo del año, entre ellas una famosa “Feria Medieval” en el otoño, y las fiestas del Cristo, con toros de tradición secular.

Unos libros sobre Atienza

Es fundamental en la bibliografía atencina, la obra del cronista provincial Francisco Layna Serrano“Historia de la villa de Atienza”, que acaba de ser reeditada. El actual Cronista de la Villa, Tomás Gismera Velasco, tiene también una gran producción bibliográfica con interesantes títulos.

Hay otros libros que orientan al viajero y curioso, para poder conocer al detalle cuanto encierra Atienza de maravilloso y sugerente.
El Arte en Atienza, de Quesada y Jiménez, AACHE Ediciones, 200 págs. – color – 13,20 Euros
La Caballada de Atienza, de Tomás Gismera Velasco, AACHE Ediciones, 96 págs., – fotos a color – 9 Euros
Novenas en Atienza, de J. de la Vega García, AACHE Ediciones, 208  págs., – color – 15 Euros
Castillos de Guadalajara, de F. Layna Serrano, AACHE Ediciones, 500 págs., – color – gran formato – 57,7 Euro.
Atienza, comarca montañosa y medieval, de J. Serrano Belinchón, AACHE Ediciones, 80 páginas – 6 Euro.