|
|
|||
|
Palabras de viajero | Muy lejano sigue estando el románico de Villaescusa de Palositos. Y muy abandonado, mucho más que antes. Porque ahora el término ha sido adquirido por un particular, que lo ha cerrado con valla metálica y no permite el acceso a personas ajenas. La iglesia, sin embargo, sigue siendo propiedad de la diócesis de Sigüenza, y el edificio es sagrado, teóricamente lugar de culto, y por tanto abierto a los fieles. Aunque esté vacío, sin techumbre y con evidentes trazas de hundirse pronto. Se llega a Villaescusa viajando desde Pareja, por complicados caminos que pasan por el pinar quemado hace años y la aldea de Torronteras, o bien desde Escamilla, siempre por polvorientos e irregulares caminos, sobre la paramera reseca y ardiente. El pueblo, ya derruido de forma sistemática, está cerrado por alambrada, y en lo alto se divisa la silueta del templo medieval, junto a una moderna construcción. La verdad es que la iglesia románica de Villaescusa es como un milagro permanente aunque hoy sea templo abandonado y digno. Se trata de un elemento de arquitectura netamente románica, en un regular estado de conservación y con una estructura que mantiene en toda su pureza las líneas iniciales con que fue construida. Tiene en el muro de poniente un gran parche, generado en tiempos en que allí debió abrirse un boquete. Y a lo largo del eje central del ábside se está abriendo peligrosamente una gran hienda. Hace años no había más, pero ahora nos han dicho quienes lo han visto recientemente que el templo está sin cubierta, y con los muros en desequilibrio acentuado. La iglesia está orientada de forma clásica. La planta es rectangular, alargada de poniente a levante. La puerta de ingreso, única, está en el centro del muro sur. Sobre el extremo poniente de ese muro se alza la espadaña de tres vanos. Los muros de poniente y del norte están lisos, cerrados herméticamente, sin el más mínimo adorno. El extremo de levante ofrece el airoso y elegante ábside de planta semicircular perfecta, con cuatro semicolumnas adosadas, apoyadas en basamentas polimolduradas, y en los tres espacios que dejan libres se abren sendas ventanas, aspilleradas. La central es algo más amplia y tiene una cenefa ancha y moldurada linealmente que cubre el arco semicircular superior y aún se alarga algo a los lados. Las laterales están hoy cegadas. La puerta de ingreso es simple pero muy hermosa. Se inserta en un cuerpo que sobresale ligeramente del muro del templo. Se forma de un vano semicircular, abocinado en profundidad, con un arco externo decorado con bolas lisas, y luego otros dos arcos de arista viva que a través de una imposta moldurada apoyan en pilares adosados. El interior es de una sola nave despejada, con tres tramos, algo más corto el occidental, y un ábside elevado y más estrecho que la nave. El presbiterio se cubre con bóveda de cañón de piedra. Rematando todo, un ábside de planta semicircular, también cubierto de bóveda de cuarto de esfera, de piedra. La longitud de la nave es de 13 metros y su anchura de 9, adoptando el plano de este templo una forma en todo tradicional y del más puro y riguroso estilo románico rural. En siglos posteriores se le añadió sobre el costado sur un rudimentario edificio para servir de sacristía. |
Villaescusa de Palositos (Guadalajara). El ábside de este templo surge sobre un cerro y el pueblo abandonado. |
||
![]() Villaescusa de Palositos (Guadalajara). Aspecto que tenía la iglesia hace unos doce años, antes de haber iniciado su proceso de ruina actual. |
La época de
construcción
Sería el de Villaescusa un edificio románico construido a finales del siglo XIII o incluso ya en el XIV. El adorno de bolas puesto en el arco externo de la portada, es el que aparece en las obras góticas de los siglos XIV y XV en toda Castilla. Incluso la moldura simple de la ventana central del ábside, y las basamentas de las semicolumnas del mismo, son elementos ornamentales de simplicidad y elegancia acordes con tiempos más modernos. Sin duda que es románica esta iglesia, pero de datación muy tardía. En las piedras bien talladas del ábside se ven tallados múltiples signos lapidarios o "marcas de cantería" propias de los diversos canteros que las hicieron. Dos signos solamente, aunque muy repetidos, se ven en este templo. Una "a" mayúscula gótica, y una cruz simple. Se han disparado últimamente los rumores acerca del destino que podría darse a este templo. Dado que el término ha sido adquirido por un particular, y que no permite a los visitantes ver en detalle esta iglesia, se ha pensado por parte de la diócesis que alguna constructora se anime a realizar el desmontaje del edificio, y, convenientemente numerado, sea repuesto en alguna urbanización de las que están surgiendo en torno a la capital. ¿El Coto en El Casar? ¿Valdeluz en Horche? Cualquier solución de este tipo es mala. El mejor, el único destino de la iglesia románica de Villaescusa de Palositos es exactamente el que ocupa ahora, el otero sobre el que la construyeron nuestros tatarabuelos en los siglos medievales. Cualquier otra solución que no sea la de arreglarla, mejorar sus accesos y permitir a los españoles visitarla, será una solución mal recibida por las personas que, como quien esto escribe, están a favor de mantener dignamente el gran patrimonio histórico-artístico nacional. Hay muchos medios, económicos y legales, para hacerlo. |
||
Esta página
sobre Villaescusa de Palositos ha sido elaborada por ©
AACHE
Web Team,
y ofrecida a la Nueva Frontera para promocionar el turismo en Guadalajara.
Cualquier sugerencia o petición de aclaración, dirigirse a ediciones@aache.com
Actualizada a 2008-04-26