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	<title>Patrimonio Archivos - AACHE Ediciones</title>
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	<description>Tus libros de Guadalajara</description>
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		<title>Artesonados de Pastrana</title>
		<link>https://aache.com/artesonados-de-pastrana/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aache]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 May 2023 15:08:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[artesonados]]></category>
		<category><![CDATA[pastrana]]></category>
		<category><![CDATA[renacimiento]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Los artesonados de Pastrana, que cubren los principales salones del palacio ducal, son expresión del Renacimiento cstellano. Las influencias de Covarrubias y su escuela son muy evidentes, y constituyen programas de Virtus Humanista dictados por Marsilio Ficino y sus seguidores.</p>
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			<p><span style="color: #993300;"><strong>Los artesonados de Pastrana</strong></span></p>
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<p class="CronicayGuia">En los salones altos, de la primera planta, del palacio de los Duques de <b>Pastrana</b>, se pueden contemplar unos programas iconográficos consistentes en la expresión de la filosofía humanista a través del neoplatonismo de Marsilio Ficino, materializados en la madera tallada de los grandes artesonados que cubren las principales salas de esta noble mansión.<i> </i></p>
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<p class="CronicayGuia">El Renacimiento en España tiene muchos constructores, pero sin duda el foco de artistas (pintores, arquitectos, escultores, poetas y dramaturgos) con eje en Toledo es el que da pie a la consolidación de estas ideas en nuestro país, mediado el siglo XVI. La expresión literaria y aún gráfica de que la Gloria prometida será dispensada tanto a los fervientes cristianos como a los paganos de buena voluntad, se revela en numerosos espacios artísticos: catedrales, techumbres, retablos, tapices y pinturas, a través de múltiples y complejos programas iconográficos. En la provincia de Guadalajara, a partir de 1550, son numerosas estas manifestaciones artísticas, de las que, por poner solamente unos ejemplos, debemos recordar las techumbres de la capilla de Luis de Lucena, y los programas de pinturas de las salas bajas del palacio del Infantado, ambas en Guadalajara, más la “sacristía de las cabezas” en la catedral de Sigüenza, las portadas de iglesias como Peñalver, Pareja, Malaguilla, el claustro del monasterio jerónimo de Lupiana, y el sotocoro de la iglesia de Romancos, todas ellas obras de la segunda mitad del siglo XVI, y realizadas por artistas del entorno de Alonso de Covarrubias.</p>
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<p class="CronicayGuia"><b>El palacio de los duques de Pastrana</b></p>
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<p class="CronicayGuia">La remodelación y restauración, muy afortunadas, del palacio ducal de Pastrana, ha permitido poner en valor un programa humanista desarrollado en sus magníficos artesonados de madera, que durante muchos años habían permanecido ignorados, oscuros y en gran parte perdidos. En esos paños de la “carpintería mayor” que algunos extraordinarios artistas tallaron en los frisos de dichos artesonados, se puede observar hoy una nueva versión del “coro de bienaventurados” que han conseguido estar en las esferas superiores, las que se acercan a Dios, a pesar de haber iniciado la subida desde perspectivas distintas, cristianas o paganas.</p>
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<p class="CronicayGuia">El espacio que contiene lo que llamo <i>programa iconográfico humanista</i> del palacio de Pastrana se concreta en cuatro salas de la planta noble, a la que se accede ahora por la escalera de cuatro tramos del fondo del patio. De cara a la fachada principal hay tres salas, más alargada la central, que da sobre el balcón principal, y cuadradas las laterales, una de ellas, la de la esquina de levante, llamada “Sala de la Hora” o sala de la princesa (en los documentos se la llama <i>recuarto de hacia los huertos</i>), más la sala interior dedicada a capilla de palacio, también de planta cuadrada.</p>
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<p class="CronicayGuia">Todos estos salones fueron ornamentados con espléndidos artesonados de madera de pino, cuyos fondos dibujan una serie de complejas estructuras basadas en casetones ochavados, o hexagonales, muy finamente cuajados de hojas, bolas y perlas en conjunciones llamativas, complicadas geometrías y diseños de tradición mudéjar, aunque plenamente renacentistas. La sala grande es una artesa gigante, espectacular, y la sala de la capilla tiene la particularidad de estar construida en forma de cúpula ascendente.</p>
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<p class="CronicayGuia">Pero el interés iconográfico de este conjunto artístico radica en los frisos que sustentan los artesonados. Las cuatro salas mencionadas presentan sus frisos tallados en madera, compuestos longitudinalmente a base de figuras humanas, enmarcadas en tondos, escoltadas por parejas de grutescos, y a trechos separadas por escudos de armas. En las cuatro salas se repite el esquema, aunque en cada una de ellas las características de sus adornos son distintas en calidad, apareciendo la más perfecta la serie del salón principal. Están muy restaurados, y algunas figuras son tallas contemporáneas, del siglo xxi. Pero se han hecho conforme al resto de lo conservado, y siempre que se ha podido siguiendo fielmente las imágenes que viejas fotografías nos han legado.</p>
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</div></div></div><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-6"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper">
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			<p style="font-weight: 400;"><span style="color: #993300;"><strong>El mensaje humanista de los frisos pastraneros</strong></span></p>
<p style="font-weight: 400;">En los frisos de las cuatro salas del palacio ducal de Pastrana aparecen, como acabo de decir, dispuestos linealmente y en alternancia imágenes de varones y hembras, escoltados por grutescos, y alternando con escudos. Los emblemas heráldicos, en todo caso, son de Mendoza, exclusivamente. Son de doña Ana de Mendoza, condesa de Mélito, la nieta del Cardenal Mendoza que adquirió del Emperador esta villa calatrava de Pastrana. Ello supone ya un mensaje claro: el linaje mendocino es quien construye el palacio, quien ordena su ornamentación preciosa, y quien se protege, en las alturas de las esferas celestes, de personajes que forman la corte celestial del olimpo neoplatónico: santos y héroes, cristianos fieles y virtuosos de la antigüedad. Bien es verdad que ninguna de las figuras que vemos en estos frisos llevan elemento identificativo alguno. No hay santos con atributos, ni héroes con cartelas. Debemos suponérselas. Y debemos pensar que aparecen (por poner un ejemplo) Hércules y Santa Catalina, o Aristóteles y San Pablo. Pero en ningún caso es posible identificarlos.</p>
<p style="font-weight: 400;">En todo caso, podemos circunscribir este conjunto iconográfico en un contexto muy preciso y homogéneo, porque sabemos no solamente quienes fueron sus autores y tallistas (luego lo vemos), sino que podemos fechar con exactitud el momento de su realización, que es entre 1549 y 1555, esto es, el comedio preciso del siglo xvi. El momento en que una cosa similar se hace en la iglesia parroquial de Romancos (ver el trabajo sobre la misma en este libro) y especialmente en la catedral de Sigüenza, la tarea de construcción y sobre todo de decoración de la Sacristía Nueva (conocida también como “sacristía de las cabezas”), que se hace entre 1550 y 1554, en este caso a cargo del escultor Martín de Vandoma.</p>
<p style="font-weight: 400;">Lo de Pastrana está realizado personalmente por dos escultores madrileños, Justo de Vega y Nicolás de Nieva, y, al igual que en Sigüenza, siguiendo las trazas dadas por Alonso de Covarrubias, quien sin duda tuvo el asesoramiento, en materia conceptual y filosófica, de letrados y canónigos seguntinos. También en Alcalá de Henares, sede importantísima y señorío del arzobispado toledano, en su palacio se tallban techumbres, salas y patios con programas similares de medallones y tondos escoltados de grutescos.</p>
<p style="font-weight: 400;">En esa constelación de avances y formas que plasman un pensamiento están, sin duda, los artesonados del palacio ducal de Pastrana, como el programa del sotocoro de Romancos, la sacristía de las cabezas de Sigüenza, y las portadas de Peñalver, Trijueque, Cerezo y Malaguilla, más la portada del propio palacio ducal de Pastrana, en la que a más del escudo de Mendoza y la Cerda, y de la frase que pregona el linaje, una pareja de medallones, en uno el busto de un hombre, en otro el de una mujer, sin identificar por ningún cartel, suponemos que aluden al diálogo de la Virtud y la Fuerza, y sin duda entroncan con la variedad programática de los frisos de los artesonados, que convierten a este palacio en un Templo de la Fama, en un reducto de la Virtud como meta ideal del nuevo humanismo.</p>
<p style="font-weight: 400;">Creo que está claro este mensaje que nos transmiten, desde la remota lejanía del tiempo, doña Ana de Mendoza y el maestro Covarrubias: dentro de las formas clásicas del palacio señorial, las imágenes talladas en los frisos de las salas nobles nos hablan del poder del linaje mendocino, de su virtud, de su lucha contra el Tiempo (la obsesión de los poderosos) y de su convicción de estar incluidos en la segura altura de los santos y los héroes.</p>

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		<title>Vidrios de El Recuenco</title>
		<link>https://aache.com/vidrios-de-el-recuenco/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aache]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 May 2023 14:37:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[artesanias]]></category>
		<category><![CDATA[el recuenco]]></category>
		<category><![CDATA[vidrio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Los vidrios de El Recuenco, hoy solamente en Museos, son la expresión de una artesanía que tuvo su origen en la Sierra del Ducado. En diversos lugares de la provincia de Guadalajara hubo en el pasado importantes factorías de vidrios.</p>
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			<p><span style="color: #993300;"><strong>Los vidrios artesanales de El Recuenco</strong></span></p>
<p style="font-weight: 400;">De la artesanía del vidrio en Guadalajara existen remotos ejemplos. En la provincia hubo varios lugares productores de vidrio soplado, consiguiendo piezas más o menos bellas, destinadas al uso diario y, algunas, al embellecimiento de alacenas y aparadores.</p>
<p style="font-weight: 400;">Desde el siglo XVIII fue en <strong>El Recuenco</strong> donde se produjo vidrio con calidad y belleza. Tres fábricas hubo allí desde comienzos del siglo XVIII. A mediados de ese siglo, las titulares eran las tres viudas de los fundadores: Juana Heredia, María López de Aragón y la de Diego Dorado. Y a finales de la centuria ilustrada, solo los hijos de este continuaban con la industria, que a pesar de renovar técnicas y contratar especialistas alemanes, vinieron abajo por problemas económicos, ya que el Estado nunca quiso ayudarlos, a pesar de sus súplicas. Y eso que muchas de sus piezas, las de mayor uso y trote, iban destinadas a “La Caba del Rey”, por lo que no exagero si digo que eran “proveedores de la real casa”.</p>
<p style="font-weight: 400;">Produjeron, con la sílice de extraordinaria calidad que existe en aquellas alturas serranas, grandes frascos y damajuanas, vasos de botica, vasos acampanados, botellas y algunas piezas de servicio de mesa como fruteros, ensaladeras, salseras, candiles, etc., todo ello de buena calidad aunque de escaso empaque artístico. Hay que destacar la finura de su vidrio y la transparencia de su pasta, además de su ligereza y escaso peso, y tuvieron un adecuado mercado, popular, que nunca llegó a las clases altas.</p>

		</div>
	</div>
</div></div></div><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-6"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper">
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			<p style="font-weight: 400;">En otras localidades de esta sierra frontera del Alto Tajo existieron industrias vidrieras, que durante el siglo XVIII produjeron piezas utilizadas con profusión, para el uso diario. Hubo vidrieros en Arbeteta, en <strong>Armallones</strong> y en <strong>Villanueva de Alcorón</strong>. En el Madoz leemos que “<em>en Arbeteta hay una fábrica de vidrio ordinario, en la que se hacen botellas, vasos, porrones, vidrios planos y demás artículos de este género</em>”. Muy pequeña fue la industria vidriera que hubo en <strong>La Solana</strong>, una aldea que hoy es caserío y finca particular en el cruce de las carreteras que de Trillo van a Viana y Peralveche. Ni rastro queda, aunque sí memoria, de una fábrica de vidrios que hubo en la zona pinariega de la comarca molinesa, en el lugar llamado «El Pajarero», y en la que allí recuerdan que se produjeron botellas de pasta verde y gruesas paredes. Finalmente, la fábrica de <strong>Tamajón</strong> tuvo vida hasta mediados del siglo XIX, quedando hoy sus ruinas junto al convento de franciscanos. De ella decía Madoz en su diccionario que era “<em>fábrica de vidrio blanco</em>”, pero no se conocen ejemplares de ella salidos.</p>

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		<title>El retablo de Riba de Saelices</title>
		<link>https://aache.com/retablo-de-riba-de-saelices/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aache]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 May 2023 14:17:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[pintura]]></category>
		<category><![CDATA[renacimiento]]></category>
		<category><![CDATA[retablo]]></category>
		<category><![CDATA[Riba de Saelices]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El retablo de Riba de Saelices es una de las máximas expresiones del arte del Renacimiento en la provincia de Guadalajara. Elaborado a mitad del siglo XVI en un taller retablista de Sigüenza, hoy está restaurado y supone una atracción capital para hacer un viaje a este lugar de la Serranía del Ducado.</p>
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			<p><span style="color: #993300;"><strong>La Riba de Saelices y su retablo</strong></span></p>
<p style="font-weight: 400;">Tras la magnífica restauración de este retablo, a lo largo del año 2022, se ha conseguido su recuperación para que quede inserto en el circuito del arte pictórico renacentista de nuestra provincia.</p>
<p style="font-weight: 400;">Se debe considerar esta pieza como salida de uno de los grandes talleres retablistas de Sigüenza. Su fecha, en torno a 1550/1560. Su autor, desconocido, pero en el ámbito de Diego de Madrid. Pinturas sobre tabla con un fuerte sentido manierista. Tallas con resabios platerescos de modelos de Vandoma, pero con una simpleza ruda y practicona. Ramos Gómez propone que, ante la ausencia de autoría documentada, al autor se le dé el nombre de “<em>Maestro de Riba de Saelices</em>”. Aunque hemos buscado los documentos, estos no aparecen: ni en la parroquia, ni en el Archivo Diocesano de Sigüenza. Solo queda la valoración estilística, el análisis de las influencias, la observación de las actitudes en escenas repetidas y hasta la solución de proporciones y gestos en las escenas.</p>
<p style="font-weight: 400;">Este retablo preside el templo, apoyado sobre el muro del fondo del presbiterio recto. Tallas de madera en frisos y pilastras, policromadas y repintadas. Su estructura consiste en cuatro cuerpos horizontales superpuestos, con cinco calles verticales paralelas. La calle central muestra esculturas, originales unas, modernas otras. Las calles laterales, son todas de pinturas.</p>
<p style="font-weight: 400;">En la calle central, de esculturas, aparecen de abajo a arriba un hueco que cobija actualmente un sagrario contemporáneo; encima un Niño Jesús moderno; encima una Virgen sedente con el Niño sentado sobre su rodilla; y finalmente en lo más alto un Calvario con Cristo crucificado, acompañado de una Virgen María y un San Juan Evangelista, figuras todas ellas de acusado carácter manierista, muy contorsionadas, que recuerdan las maneras de Juan de Villoldo.</p>
<p style="font-weight: 400;">Las pinturas componen el resto del retablo, y las veremos desde la calle inferior a la superior. Es posible que el retablo sufriera, en algún momento de los pasados siglos, algún desmontaje para limpieza o reparaciones, habiéndose colocado las tablas en diferente orden del original, cosa que ha ocurrido en otros muchos, pero que no parece probable haya ocurrido en este. Se sabe que el retablo de Riba de Saelices recibió una limpieza, con posible reordenación de tablas, en 1768.</p>
<p style="font-weight: 400;"><em>El bancal</em></p>
<p style="font-weight: 400;">Primero vemos el nivel inferior, con funciones de predela, o bancal, en el que hay cuatro tablas conteniendo cada una de ellas dos personajes, dos varones revestidos con túnicas y mantos, portando símbolos. Estos ocho sujetos representan otros tantos apóstoles de Cristo. De izquierda a derecha, vemos a San Judas Tadeo (con lanza) y a Santiago (con bastón de peregrino); a San Andrés (con cruz en aspa) y a San Pedro (con llaves); a San Pablo (con espada y libro de las epístolas) y a San Juan (con un cáliz) y finalmente a San Bartolomé (con bastón) y a San Felipe (con libro y cruz).</p>
<p style="font-weight: 400;"><em>Primer nivel de pinturas</em></p>
<p style="font-weight: 400;">En el primer cuerpo sobre el bancal aparecen cuatro escenas de la Pasión de Jesús. La primera por la izquierda representa el <strong>Camino del Calvario</strong>, con un total de ocho figuras que caminan solapándose unas a otra en un ambiente de ruina clásica. Delante del grupo, un judío toca el olifante, y Cristo con su túnica azulada o grisácea es ayudado por El cireneo. Detrás, María su madre, y la Magdalena.</p>
<p style="font-weight: 400;">La segunda por la izquierda es la <strong>Flagelación</strong> o Cristo atado a la columna, que se desarrolla en un espacio interior, aunque a través de su puerta se vislumbra un paisaje exterior, de tipo urbano, clásico. Atado a la columna central, con un capitel clásico, Cristo aparece desnudo, solo cubierta con su paño de pureza. A un lado y otro, aparecen en actitud de lanzar sus látigos o flagelos dos judíos en violento escorzo, y presenciando la escena se ven, representados por sus rostros, a tres sacerdotes judíos. La figura de Cristo, en un semidesnudo clásico, tiene marcada musculatura, sugiriendo las líneas de sus músculos el deseo del artista de mostrar su capacidad de observación y su precisión técnica.</p>
<p style="font-weight: 400;">La tercera escena es la <strong>Cristo ante Pilatos</strong>, que vuelve a desarrollarse en un lugar cerrado. En el que siete figuras dan vida a la escena, en la que Cristo es protagonista, cubierto de su túnica gris azulada, en pie y maniatado ante el gobernador Poncio Pilatos, se está sentado en sillón doselado en cuyo apoyo lateral se pinta un grutesco muy clásico. Otro escriba da explicaciones ante el jefe, y a la izquierda, amontonándose una sobre otra, cuatro caras de judíos tapan el espacio o vano que da al exterior, que se ve abierto por un cielo azul.</p>
<p style="font-weight: 400;">La cuarta, representa la <strong>Oración en el Huerto</strong>, con la secuencia que se describe en el Evangelio de San Lucas. Aparece Cristo orante, a quien se le aparece un ángel portando un cáliz, el de su Pasión. Tres apóstoles han quedado dormidos ante el Maestro. El paisaje es de rocas, y al fondo, muy en pequeño, se vislumbra la escena del Prendimiento.</p>
<p style="font-weight: 400;">Hay que hacer notar que estas cuatro escenas, descritas de izquierda a derecha, van marcando a la inversa la secuencia de actos, que deberían haber sido colocados así: Oración en el Huerto como preludio, Cristo ante Pilatos como juicio, la Flagelación como castigo y el Camino del Calvario como consumación. Esto nos hace pensar en una recolocación posterior de las tablas.</p>
<p style="font-weight: 400;"><em>Segundo nivel de pinturas</em></p>
<p style="font-weight: 400;">En el segundo cuerpo se muestran escenas de la vida de la Virgen María. La primera por la izquierda, es la escena de la <strong>Anunciación</strong>, en la que el Arcángel San Gabriel, flotante en el espacio del ámbito cerrado en que se desarrolla la acción, levanta la mano indicando que procede de lo Alto, y que de allí trae a María el milagro de su inmaculada concepción de Jesús, que le concede el poder del Espíritu Santo, representado en una aureolada paloma. La Virgen María, con los colores clásicos de túnica roja y manto azul, arrodillada ante un clásico atril en el se abre un libro, despliega los brazos y manos, en actitud de recibir. En el espacio cerrado se ven otros elementos clásicos de la escena, cono un jarrón con un ramo de azucenas blancas, en la arquitectura arcos y capitel clásico, y encerrando la escena una densa masa de cortinajes. Con su mano izquierda, Gabriel sostiene un báculo en cuyo extremo se despliega, aunque enrrollada en torno al palo, una cartela con el saludo “Ave María”.</p>

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			<p style="font-weight: 400;">La segunda por la izquierda es la <strong>Natividad</strong> de Cristo. También en espacio cerrado, el centro de la escena es un niño [recién nacido] con aureola de santidad, que reposa sobre unos paños blanco, y es admirado por tres angelitos. Sobre él surgen las figuras de María y José. Ella viste túnica dorada y manto azul, está de rodilla, y con las manos juntas ora ante su hijo, mientras José admira de rodillas al niño, sosteniendo las telas en las que reposa. El fondo de la habitación, que representa un establo, tiene en una hornacina a la Mula y el Buey, y en la otra dos pastores, mientras que tras San José hay otro pastor, de cuerpo entero, con un cayado al hombro, recubierto de manto con capucha, y que es figura utilizada por Juan de Soreda en otros retablos suyos, y aprovechada por sus seguidores como sin duda lo fue el Maestro de La Riba de Saelices.</p>
<p style="font-weight: 400;">La tercera escena (lo mismo que la cuarta) son las dos representaciones alusivas a la titular de la parroquia, María de Magdala, la Magdalena. En esta se representa la secuencia del <strong><em>Noli me tangere</em></strong>, o “no me toques” de la narración evangélica, cuando Jesucristo resucitado se aparece ante las santas mujeres, y María de Magdala va a tocarle, mientras que Cristo le dice “no me toques”. Se desarrolla en un espacio abierto, con fondo de paisaje natural, con un árbol muy denso, de hoja perenne, y otro desolado, de hoja caduca, más un fondo de azuladas montañas. Cristo está en pie, desnudo y cubierto de un manto rojo, llevando en su mano derecha el báculo cruciforme y un estandarte rojo, mientras que la izquierda la muestra abierta viéndose en la palma una herida o llaga, lo mismo que en la otra mano y en ambos pies. María, a la que se representa con manto dorado, de rodillas, y el halo de santidad sobre la cabeza, detiene su mano ante Cristo.</p>
<p style="font-weight: 400;">La cuarta escena está dedicada exclusivamente a la titular de la parroquia, <strong>Santa María Magdalena</strong>, que aparece en su vertiente de penitente. Está tumbada, recostada, sobre el suelo, en un espacio abierto rodeado de grandes rocas y cuevas con un horizonte azulado de montañas. Se cubre de manto blanco, y su mano derecha reposa sobre un gran libro piadoso, abierto, escrito con letras góticas, presidido por un crucifijo, y bajo el libro aparece una gran calavera. Flotando en el espacio y como apoyados en una nube, dos angelitos sostienen una especie de fruto, o piedra, que parece van a entregarle a la santa.</p>
<p style="font-weight: 400;"><em>Tercer nivel de pinturas</em></p>
<p style="font-weight: 400;">Finalmente, el tercer cuerpo, el superior, muestra escenas de la Vida y Pasión y de las postrimerías de la Virgen, por este orden: la primera de la izquierda es la <strong>Epifanía</strong>, o Adoración de los Reyes Magos. La clásica escena se desarrolla en un ámbito semicerrado, el mismo de la Natividad de este retablo, lo cual da un aire de lógica secuenciación espacial. En los muros se ven las hornacinas, y además de la Virgen María, sentada, ataviada de túnica roja y manto azul, sosteniendo al Niño Jesús en su rodilla derecha, mças San José apoyado en su cayado, se ve a los Sabios de Oriente, o Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar. El primero va arrodillado a los pies del infante, y se le ofrece en oración con manos juntas. Detrás, en pie, aparecen Baltasar (que es de raza negra) con un tarro en la mano, y Gaspar, con otra copa.</p>
<p style="font-weight: 400;">Le sigue la tabla que representa a <strong>Santa María Magdalena</strong>, que aparece desnuda, tan solo velada por su larga cabellera que le llega a las rodillas, y que es elevada, más bien empujada, hacia la altura, por tres parejas de angelotes, en un ámbito abierto de rompimiento de gloria. Sorprende ver a la patrona del templo tan escasa de ropa representada. Pero así se hizo originalmente, y solo se ha desvelado su original disposición tras la restauración del retablo hecha en 2022.</p>
<p style="font-weight: 400;">A continuación aparece una clásica escena glorificadora de María, se trata de la <strong>Asunción a los Cielos</strong>. En el ámbito de la Gloria, María Virgen aparece vestida de túnica blanca y manto azul, rodeada, elevada, por tres parejas de angelotes. Se nimba con aureola de santidad, y los dos ángeles superiores le sujetan una gran corona sobre su cabeza. A los pies, dos cabezas de angelillos recogen el manto virginal.</p>
<p style="font-weight: 400;">Finalmente, el cuarto espacio pictórico del nivel superior, está dedicado sin duda a la <strong>Resurrección</strong> de Cristo, en composición muy clásica utilizada a mediados del siglo XVI en toda clase de estampas y grabados, especialmente en los de Giulio Bonassone. En un espacio abierto, con fondo de rocas y de edificios clásicos en ruinas, del sencillo ataúd se alza Cristo, desnudo, potente, musculoso, cubierto por un paño de castidad de tono dorado, y un gran manto que flamea a sus espaldas, de color rojo, llevando en su mano izquierda el báculo cruciforme con estandarte blanco, y la mano derecha señalando a lo alto, indicando su destino. A los pies de Cristo, tumbados en el suelo, tres soldados se dibujan: uno de espaldas, otro de frente, y un tercero del que solo se ve la cara y la mano asombrada. Esta escena ofrece una sensación de fuerza que no se aprecia en ninguna de las otras pinturas del retablo.</p>
<p style="font-weight: 400;">El orden de estas tablas del nivel superior también debió ser alterado, porque la Epifanía es escena que corresponde poner a continuación de la Natividad, en la serie de la Vida de Cristo. En cualquier caso, no existe proporcionalidad en la escenas elegidas para este retablo, al tener cinco escenas dedicadas a la Pasión y Muerte de Cristo, tres a la Infancia de Jesús, y otras cuatro distribuidas entre la Virgen y la Magdalena. A la fuerza, uno de los niveles quedaba inacabado y al otro le sobraba una escena.</p>
<p style="font-weight: 400;"><em>Frisos y pilastras</em></p>
<p style="font-weight: 400;">Especialmente considerable es la ornamentación de frisos y pilastras en el retablo de La Riba de Saelices. Una mano experimentada, salida de los talleres retablistas seguntinos, se encarga de estas tallas, que ofrecen variedad, frescura y mucha veteranía en su trato. La reciente restauración ha recuperado formas y colores a esta parcela escultórica del retablo.</p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin tratar de describir todos ellos, sí conviene destacar cómo aparecen rostros/cabezas, de un lado, y figuras enteras de otro, más los elementos inanimados a base de jarrones y grutescos vegetales que los enmarcan o campan por sí mismos en los breves espacios.</span></p>

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</div></div></div></div><div class="vc_row wpb_row vc_row-fluid"><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-6"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper"><div class="vc_btn3-container vc_btn3-center vc_do_btn" ><a class="vc_general vc_btn3 vc_btn3-size-md vc_btn3-shape-rounded vc_btn3-style-modern vc_btn3-block vc_btn3-icon-left vc_btn3-color-blue" href="http://www.aache.com/lecturas-de-patrimonio" title="" target="_blank"><i class="vc_btn3-icon "></i> Más información</a></div></div></div></div><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-6"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper"><div class="vc_btn3-container vc_btn3-center vc_do_btn" ><a class="vc_general vc_btn3 vc_btn3-size-md vc_btn3-shape-rounded vc_btn3-style-classic vc_btn3-block vc_btn3-icon-left vc_btn3-color-juicy-pink" href="https://aache.com/tienda/es/541-lecturas-de-patrimonio-provincia-de-guadalajara.html" title="" target="_blank"><i class="vc_btn3-icon "></i> Comprar un ejemplar</a></div></div></div></div></div><div class="vc_row wpb_row vc_row-fluid"><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-12"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper"><div class="wpb_gallery wpb_content_element vc_clearfix wpb_content_element" ><div class="wpb_wrapper"><h2 class="wpb_heading wpb_gallery_heading">Imágenes del retablo de Riba de Saelices</h2><div class="wpb_gallery_slides wpb_flexslider flexslider_fade flexslider" data-interval="5" data-flex_fx="fade"><ul class="slides"><li><a class="" href="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_1.jpg?fit=640%2C427&#038;ssl=1" data-lightbox="lightbox[rel-10213-2321145191]"><img loading="lazy" decoding="async" width="900" height="600" src="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_1.jpg?fit=900%2C600&amp;ssl=1" class="attachment-full" alt="retablo de riba de saelices" title="Riba_Saelices_1" srcset="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_1.jpg?w=900&amp;ssl=1 900w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_1.jpg?resize=548%2C365&amp;ssl=1 548w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_1.jpg?resize=840%2C560&amp;ssl=1 840w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_1.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_1.jpg?resize=272%2C182&amp;ssl=1 272w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></a></li><li><a class="" href="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_2.jpg?fit=640%2C427&#038;ssl=1" data-lightbox="lightbox[rel-10213-2321145191]"><img loading="lazy" decoding="async" width="900" height="600" src="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_2.jpg?fit=900%2C600&amp;ssl=1" class="attachment-full" alt="retablo de riba de saelices" title="Riba_Saelices_2" srcset="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_2.jpg?w=900&amp;ssl=1 900w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_2.jpg?resize=548%2C365&amp;ssl=1 548w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_2.jpg?resize=840%2C560&amp;ssl=1 840w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_2.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_2.jpg?resize=272%2C182&amp;ssl=1 272w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></a></li><li><a class="" href="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_3.jpg?fit=640%2C427&#038;ssl=1" data-lightbox="lightbox[rel-10213-2321145191]"><img loading="lazy" decoding="async" width="900" height="600" src="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_3.jpg?fit=900%2C600&amp;ssl=1" class="attachment-full" alt="" title="Riba_Saelices_3" srcset="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_3.jpg?w=900&amp;ssl=1 900w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_3.jpg?resize=548%2C365&amp;ssl=1 548w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_3.jpg?resize=840%2C560&amp;ssl=1 840w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_3.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Riba_Saelices_3.jpg?resize=272%2C182&amp;ssl=1 272w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></a></li></ul></div></div></div></div></div></div></div>
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		<title>El alcázar de Molina de Aragón</title>
		<link>https://aache.com/alcazar-de-molina/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aache]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 May 2023 10:50:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Castillos]]></category>
		<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[alcazar]]></category>
		<category><![CDATA[castillo]]></category>
		<category><![CDATA[molina de aragon]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El alcázar de Molina de Aragón es una de las fortalezas más grandes de España, medieval, que corona la ciudad sobre el río Gallo.</p>
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			<p><span style="color: #993300;"><strong>El alcázar de Molina</strong></span></p>
<p>Molina de Aragón, la capital del Señorío, está presidida por uno de los castillos más hermosos y ge­nialmente dispuestos del país. El relato de su historia es el relato de la de sus señores y vasallos. Desde que a comienzos del siglo XII creó el Señorío molinés don Manrique de Lara, dando Fuero al pueblo y tierras de su contorno, comenzaron a levantarse murallas, torres y al­menas, como expresión máxima de un poder sobre la tierra en torno.</p>
<p>Don Manrique fue quien, quizás aprovechando el viejo y decrépito alcázar árabe, comenzó a levantar la fortaleza, que es, por tanto, de construcción totalmente cristiana y occi­dental. A pesar de su aspecto arabizante y alcazareño, el castillo de Molina de Aragón es concepto y masa nacida de manos castellanas.</p>
<p>Es muy probable que fuera primeramente levantada la llamada <i>torre de Aragón</i>, que es el bastión que corona la ladera norte del pueblo, y que, asomándose hacia la cuenca del Jalón lejano, domina amplísimas extensio­nes de terreno. Probablemente fuera el rey don Ramiro de Aragón quien iniciara esta construcción, con idea de fortificar y dominar el paso de su reino al de Castilla, pues sólo con ese edificio bastaba para sus fines. El conde don Manrique, sin embargo, y a tenor de su asentamiento defini­tivo como señor de Molina, comenzó a levantar torres y murallas.</p>
<p>Sus descendientes, los condes don Pedro, don Gonzalo y doña Blanca, se dedicaron a reforzarlo e ir completando detalles. Esta última, quinta en la lista de los señores molineses, puso su energía bien patente en mu­chas actividades de la ciudad del Gallo. Fundó templos y construyó mo­nasterios. Peleó cuando hizo falta y no cejó en la tarea de engrandecer a Molina y su territorio por todos los medios a su alcance.</p>
<p>De la época de doña Blanca es la iglesia que en el recinto del al­cázar molinés, junto a la llamada <i>torre del reloj </i>, hubo durante siglos. Al siglo XIII pertenecen, pues, los restos que de este templo netamente románico se han encontrado en las excavaciones llevadas a cabo en el castillo molinés. La planta de nave única, alargada, con ábside semicircular tras breve presbiterio, y grandes basas de haces de columnas nos dan, aunque ligera, suficiente idea de lo que fue esta iglesia castillera.</p>
<p>Tras el paso de Molina a la corona de Castilla, por el matrimonio de su última señora, doña María, con el rey Sancho IV <i>el Bravo</i>, pocas vicisitudes nuevas tuvo este alcázar. Únicamente en el siglo XIV, cuando Enrique «el de Trastamara» le regalaba el Señorío al francés Beltrán Duguesclin, la ciudad entera se rebeló y el alcaide del castillo, que entonces era don Diego García de Vera, ofreció el Señorío al rey aragonés Pedro IV, quien, al mando de quinientos hombres, penetró en la fortaleza por la puerta de la muralla norte, que desde entonces se conoce como la «<i>Puerta de la trai­ción</i>». Entonces cambió Molina el apelativo nuevamente, siendo llamada «<i>de Aragón</i>» por pertenecer a la corona aragonesa. Poco tiempo estuvo en tales manos, y en 1375 pasó a Castilla, mediante un casorio de Estado.</p>
<p>En siglos sucesivos, los acontecimientos guerreros del Señorío molinés tuvieron su reflejo en este castillo: las revueltas del reinado de Enrique IV, el alzamiento de las Comunidades en 1520, la Guerra de Sucesión, ganada por los Borbone­s, y la de la Independencia, en que <i>El Empecinado </i>puso cerco, con éxito, al edificio, fueron breves ocasiones, aunque siempre probatorias del esforzado ánimo de sus hombres, para el lucimiento de la silueta bravía de este castillo.</p>
<p>Pasando a la descripción del edificio, lo que propiamente podemos considerar como castillo es un círculo de torres y muros almenados, defendidos en su altura por una barbacana que tiene unas dimensiones de ochenta por cuarenta metros, lo que ya supone una grandiosidad desusada para lo que solía ser norma en el siglo XIII. En el muro de poniente se abre la puerta principal, coronada de arco de medio punto. El aspecto actual es, indudablemente, muy distinto del que presentaba al principio de su vida. Los muros han quedado muy bajos con relación a las torres, aun teniendo en su actual esencia la fortísima consistencia de la mampostería gruesa, de varios metros de anchura. De las ocho torres que tenía, hoy sólo restan, en relativas buenas condiciones, cuatro: son las llamadas de «<i>doña Blanca</i>», de «<i>Caballeros</i>», de «<i>Veladores</i>» y de «<i>las Armas</i>». Los sillares esquineros son de un subido color rojizo, por estar tallados en una roca de tipo arenisco que existe en abundancia en la zona próxima de Rillo de Gallo. Se abren las estancias de estas torres al exterior por huecos aspillerados y algunos ventanales apuntados.</p>
<p>El interior del castillo molinés es hoy un recinto vacío, que puede ser visitado habitualmente, poniéndose en contacto previamente con la Oficina de Turismo de la Calle de las Tiendas. Adosado al muro norte, en lo más alto del recinto, aparece el palacio de los señores, lo que puede considerarse castillo propiamente dicho, y en la parte sur se colocaban caballerizas, cocinas, habitaciones de la soldadesca y los cuerpos de guardia, así como los calabozos, que es lo único que hoy subsiste en esa parte, y que, especialmente el de la torre de «<i>las Armas</i>», conserva en sus techos grabadas curiosas frases, palabras y animales dibujados, que claramente demuestran ser del siglo XV. El interior de las torres, muy transformado por obras en el siglo pasado, tiene aún, para sorpresa del viajero, una estrecha escalera de caracol que termina en la terraza, donde siempre el viento saluda con su canción de hierro y de transparencia.</p>

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			<a href="http://www.aache.com/tienda" target="_self" class="vc_single_image-wrapper   vc_box_border_grey"><img loading="lazy" decoding="async" width="728" height="90" src="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2016/12/Ad01.png?fit=728%2C90&amp;ssl=1" class="vc_single_image-img attachment-full" alt="AACHE Ediciones de Guadalajara" title="ad01" /></a>
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			<p><span style="color: #993300;"><strong>Más datos</strong></span></p>
<p style="font-weight: 400;">El recinto exterior del castillo es, todavía, mucho más amplio. Alargado de oriente a occidente, consiste en un largo discurrir de muralla, salpicado por varias torres ya desmochadas y rodeado de un foso que ya es poco profundo. Cuatro puertas tenía este recinto, que eran la actual de la <em>torre del reloj</em>, como entrada más practicada ahora; la <em>puerta del campo</em>, la <em>puerta de la traición</em>, en el murallón norte, y la <em>del puente levadizo</em>, en el mismo muro del castillo, frente a la torre de Aragón. En el interior de este recinto se encuentra la entrada, entre unas rocas, de la misteriosa «cueva de la mora», que aún no se sabe con certeza hasta dónde va a parar, creyéndose que lo haga hasta alguna de las torres del castillo. Y, además, la iglesia románica del castillo, de la que hoy sólo podemos admirar su planta sencilla y típica y el arranque de sus columnas. De este recinto exterior aún continuaba la muralla en dirección a poniente y a levante, bajando hasta el Gallo, para cerrar con su rojizo abrazo el primi­tivo poblado molinés, siendo así uno de los más claros ejemplos de poblado y fortaleza comunales, que por toda Castilla, y durante su baja Edad Me­dia, tuvieron amplias representaciones. En pocos lugares de España, que es el país de los castillos medievales, se puede encontrar un ejemplo más bello, una estampa más bravía, un escalofrío de autenticidad más profundo que ante la contemplación del alcázar de Molina.<br />
Hace unos 50 años se iniciaron obras de consolidación y restauración, que a base de campañas aisladas, todavía hoy prosiguen. Se ha conseguido con ellas el des­cubrimiento y aireación de los cimientos de la iglesia románica del castillo. Y se ha conseguido la restauración de las alme­nas y de todo el castillo, limpiando y habilitando este último para recono­cerle entero y disfrutar de la sensación profunda de vivir en un castillo medieval.<br />
El elemento superior de la fortaleza, la torre de Aragón, auténtica <em>torre albarrana</em> de este alcázar, fortín singular por sí mismo, es lo más antiguo de todo el castillo. De planta pentagonal, apuntada hacia el norte, guarda tres altos pisos unidos por escalera y coronados por terraza almenada. Se rodea por un recinto externo de alto murallón, y se comunicaba con el castillo por una sinuosa coracha o túnel, ya hundido y hoy con visos de trinchera. La silueta inmensa, coloreada de rojizos sillares en cada una de sus múltiples esquinas, de este alcázar medieval, es un estandarte magnífico que puede llevar la tierra molinesa como explicativo de su historia.</p>

		</div>
	</div>

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			<a href="http://librosdeaache.blogspot.com.es/2013/01/castillosyfortalezasdeCastillalaMancha.html" target="_self" class="vc_single_image-wrapper   vc_box_border_grey"><img loading="lazy" decoding="async" width="728" height="90" src="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2016/12/banner_castillos.jpg?fit=728%2C90&amp;ssl=1" class="vc_single_image-img attachment-full" alt="Castillos y Fortalezas de Guadalajara" title="banner_castillos" /></a>
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			<p><strong>Bibliografía</strong></p>
<p>Muchos datos sobre este castillo aparecen en el gran libro de los <span style="color: #993300;"><em><strong>Castillos de Guadalajara</strong></em></span>, de <strong>Francisco Layna Serrano</strong>, que puedes adquirir <a href="https://aache.com/tienda/es/96-castillos-de-guadalajara.html" target="_blank" rel="noopener"><strong>aquí</strong></a>.</p>
<p>Y en este libro de Herrera Casado «<a href="https://aache.com/tienda/80-castillos-y-fortalezas-de-castilla-la-mancha.html" target="_blank" rel="noopener"><strong>Castillos y fortalezas de Castilla-La Mancha</strong></a>«, clásico donde los haya, entre las páginas 166 a 171 también se describe historia y aspecto de este castillo.</p>

		</div>
	</div>
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			<p>Sin embargo, el libro fundamental para saberlo todo sobre este Castillo-Palacio de los Obispos de Sigüenza, es el de «<a href="https://aache.com/tienda/96-castillos-de-guadalajara.html" target="_blank" rel="noopener"><strong>Castillos de Guadalajara</strong></a>» de <a href="http://autoresdeaache.blogspot.com.es/2013/11/FranciscoLaynaSerrano.html" target="_blank" rel="noopener">Francisco Layna Serrano</a>. Es el nº 2 de la Colección «<a href="https://aache.com/tienda/63-obras-de-layna-serrano" target="_blank" rel="noopener"><span style="color: #ff0000;">Obras Completas de Layna Serrano</span></a>«, reeditado lujosamente en 1994, y que puedes <a href="http://librosdeaache.blogspot.com.es/2013/02/castillosdeguadalajaradelayna.html" target="_blank" rel="noopener"><strong>ver aquí en amplio comentario</strong></a>.</p>

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		<title>Museo de Cultura Tradicional, de Atienza</title>
		<link>https://aache.com/museo-cultura-tradicional-atienza/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aache]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 May 2023 10:14:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[atienza]]></category>
		<category><![CDATA[cultura tradicional]]></category>
		<category><![CDATA[museo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Museo de Cultura Tradicional, en Atienza, en la antigua "Posada del Cordón" con un detallado recorrido por las tradiciones de Guadalajara.</p>
<p>La entrada <a href="https://aache.com/museo-cultura-tradicional-atienza/">Museo de Cultura Tradicional, de Atienza</a> aparece primero en <a href="https://aache.com">AACHE Ediciones</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div class="vc_row wpb_row vc_row-fluid"><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-12"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper">
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			<p><span style="color: #993300;"><strong>El Museo de Atienza</strong></span></p>
<p style="font-weight: 400;">Un lugar que se ha alzado recientemente, desde su fundación en 2014, con la atención de viajeros y estudiosos, es el <strong>Centro de Interpretación de la Cultura Tradicional de Guadalajara</strong>, localizado en la “Casa del Cordón” de Atienza. Propiedad de la Excmª Diputación Provincial de Guadalajara, y mantenido con las piezas y la atención de <a href="https://aache.com/jose-antonio-alonso-ramos/" target="_blank" rel="noopener"><span style="color: #993300;"><strong>José Antonio Alonso Ramos</strong></span></a>, puede considerarse el auténtico Museo Provincial de la Vida Tradicional y el Folclore, porque reúne una ingente muestra de todo lo relacionado con estos temas, en una presentación y detalle verdaderamente modélicos.</p>
<p><span style="font-weight: 400;">Esta Casa o Posada del Cordón se ubica en un antiguo caserón del siglo XV, y en ella se más de 600 piezas de gran valor etnográfico. Tanto la construcción del edificio como la conversión en museo del mismo se han llevado a cabo desde la Diputació. El edificio consta de dos plantas. En la planta baja hay una sala de actos y exposiciones y un taller para actividades didácticas. En total tiene unos 700 metros cuadrados, de los cuales unos 400 se destinan a exposición. El museo consiste en una importante colección de piezas, cedidas a la Diputación de Guadalajara por la familia Alonso-Calleja, relativas a la Cultura Tradicional de Guadalajara, complementadas por otras piezas propiedad de la Diputación de Guadalajara (Fondos Escuela de Folklore) y otras cesiones particulares.</span></p>

		</div>
	</div>

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			<a href="http://www.aache.com/tienda" target="_self" class="vc_single_image-wrapper   vc_box_border_grey"><img loading="lazy" decoding="async" width="728" height="90" src="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2016/12/Ad01.png?fit=728%2C90&amp;ssl=1" class="vc_single_image-img attachment-full" alt="AACHE Ediciones de Guadalajara" title="ad01" /></a>
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			<p><span style="color: #993300;"><strong>La Colección</strong></span></p>
<p style="font-weight: 400;">La exposición permanente se ha diseñado con el fin de divulgar el Patrimonio Cultural Tradicional de la provincia de Guadalajara y la idiosincrasia de sus gentes. El visitante puede seguir el recorrido por unos 400 m², distribuidos en las siguientes secciones:</p>
<ol>
<li>Identidad</li>
<li>Medio natural y arquitectura</li>
<li>Ciclo anual. Estaciones, fiestas y ritos</li>
<li>Creencias y espiritualidad</li>
<li>Hombre y mujer. Ciclo vital</li>
<li>Vida cotidiana y hogar</li>
<li>Artes populares y comunicación</li>
<li>Actividad económica. Artesanías, técnicas y saberes</li>
</ol>
<p style="font-weight: 400;">Cada espacio dispone de distintos recursos para acercar los contenidos a los visitantes: vídeos de introducción, pantallas interactivas, imágenes antiguas, paneles, literatura popular, maniquíes, mapas, símbolos, etc. que complementan los fondos etnográficos, formado por una selección de 600 piezas.</p>
<p style="font-weight: 400;">

		</div>
	</div>
</div></div></div></div><div class="vc_row wpb_row vc_row-fluid"><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-6"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper">
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			<p><strong>Información</strong></p>
<p>Muy fácil de acceder, en la cuesta que sube desde la carretera a la plaza de España,<br />
tienes muchos más datos sobre este interesante museo en:</p>
<p><a href="https://www.dguadalajara.es/web/guest/centro-de-cultura-tradicional-de-guadalajara">https://www.dguadalajara.es/web/guest/centro-de-cultura-tradicional-de-guadalajara</a></p>

		</div>
	</div>
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			<p>Más información sobre el Museo de la Cultura Tradicional de Atienza, puedes encontrarla en el libro que trata de todos los museos de Castilla la Mancha, un libro excepcional escrito por dos investigadores del patrimonio castellano-manchego, Ferrer y Herrera, quienes en 2006 vieron publicado su libro «<a href="http://librosdeaache.blogspot.com.es/2013/11/museoscastillalamancha.html" target="_blank" rel="noopener"><span style="color: #003366;"><em><strong>Museos de Castilla La Mancha</strong></em></span></a>» por la editorial Aache de Guadalajara, con 400 páginas, numerosísimas imágenes a color, y P.V.P. 25 €. Puedes adquirirlo directamente desde <a href="https://aache.com/tienda/85-museos-de-castilla-la-mancha.html" target="_blank" rel="noopener"><strong>aquí</strong></a>.</p>

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</div></div></div></div>
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		<title>El rollo de Moratilla de los Meleros</title>
		<link>https://aache.com/el-rollo-de-moratilla/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aache]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 May 2023 09:38:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[moratilla de los meleros]]></category>
		<category><![CDATA[picota]]></category>
		<category><![CDATA[rollo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El rollo de Moratilla de los Meleros es el uno de los mejores ejemplos de la provincia de Guadalajara de este tipo de arquitectura institucional.</p>
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			<p><span style="color: #993300;"><strong>El rollo de Moratilla de los Meleros</strong></span></p>
<div>A la entrada del pueblo, por el camino que desde nor­deste viene de Fuentelencina, se alza este rollo o picota, sobre el recuesto que es preciso subir para entrar al pueblo desde el vallejo. Se trata de un ejemplar de la primera mitad del siglo XVI, sin duda, uno de los más hermosos e interesantes ejemplares de picotas de la provincia de Guadalajara. Sobre una gradería cir­cular de varios escalones superpuestos en disminución, apa­rece primero la basa, que presenta en cada una de sus cuatro caras sendos relieves con figuras, ya muy desgastados e irre­conocibles. En uno de ellos aún se distingue un hombre des­nudo, con una corona en la mano. Se trata de un conjunto que juega con el simbolismo del número cuatro ¿estaciones climá­ticas?, ¿los trabajos de Hércules?, ¿los cuatro vientos o puntos cardinales?</div>

		</div>
	</div>
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			<p style="font-weight: 400;"><span style="color: #800000;"><strong>Detalles del rollo de Moratilla</strong></span></p>
<p style="font-weight: 400;">Sobre esta basa se alza el fuste de la columna, con dos tipos de estriaje. Arriba, un grande y hermoso capitel, plenamente plateresco. Sobre el lado que mira el pueblo, lleva tallada una figura que parece tener espigas. Encima de ella, una carátula diabólica. Sobre los cuatro lados del pináculo, ros­tros de angelillos. Culmina todo con gran pináculo. De los cuatro brazos que pendían del remate de la picota, se distinguen aún, las cabezas de leones muy desgastadas.</p>

		</div>
	</div>
</div></div></div></div><div class="vc_row wpb_row vc_row-fluid"><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-6"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper"><div class="vc_btn3-container vc_btn3-center vc_do_btn" ><a class="vc_general vc_btn3 vc_btn3-size-md vc_btn3-shape-rounded vc_btn3-style-modern vc_btn3-block vc_btn3-icon-left vc_btn3-color-purple" href="http://www.herreracasado.com/2018/11/17/rollos-y-picotas/" title="" target="_blank"><i class="vc_btn3-icon "></i> Más información</a></div></div></div></div><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-6"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper"><div class="vc_btn3-container vc_btn3-center vc_do_btn" ><a class="vc_general vc_btn3 vc_btn3-size-md vc_btn3-shape-rounded vc_btn3-style-classic vc_btn3-block vc_btn3-icon-left vc_btn3-color-juicy-pink" href="https://aache.com/tienda/es/13-rollos-y-picotas-de-guadalajara.html" title="" target="_blank"><i class="vc_btn3-icon "></i> Comprar un ejemplar</a></div></div></div></div></div><div class="vc_row wpb_row vc_row-fluid"><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-12"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper"><div class="wpb_gallery wpb_content_element vc_clearfix wpb_content_element" ><div class="wpb_wrapper"><h2 class="wpb_heading wpb_gallery_heading">Imágenes del rollo de Moratilla de los Meleros</h2><div class="wpb_gallery_slides wpb_flexslider flexslider_fade flexslider" data-interval="5" data-flex_fx="fade"><ul class="slides"><li><a class="" href="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2015/01/Moratilla_Rollo_1.jpg?fit=640%2C427&#038;ssl=1" data-lightbox="lightbox[rel-10175-1024785332]"><img loading="lazy" decoding="async" width="900" height="600" src="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2015/01/Moratilla_Rollo_1.jpg?fit=900%2C600&amp;ssl=1" class="attachment-full" alt="el rollo de moratilla" title="Moratilla_Rollo_1" srcset="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2015/01/Moratilla_Rollo_1.jpg?w=900&amp;ssl=1 900w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2015/01/Moratilla_Rollo_1.jpg?resize=548%2C365&amp;ssl=1 548w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2015/01/Moratilla_Rollo_1.jpg?resize=840%2C560&amp;ssl=1 840w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2015/01/Moratilla_Rollo_1.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2015/01/Moratilla_Rollo_1.jpg?resize=272%2C182&amp;ssl=1 272w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></a></li></ul></div></div></div></div></div></div></div>
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		<title>La plaza mayor de Sigüenza</title>
		<link>https://aache.com/la-plaza-mayor-de-siguenza/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aache]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 May 2023 15:47:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[plaza mayor]]></category>
		<category><![CDATA[sigüenza]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La plaza mayor de Sigüenza es la más representativa de las plazas mayores guadalajareñas, de las que existen muchas y muy bellas.</p>
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			<p><span style="color: #993300;"><strong>La plaza mayor de Sigüenza</strong></span></p>
<p style="font-weight: 400;">A finales del siglo XV, el entonces Obispo de Sigüenza, y gran magnate del linaje mendocino, don Pedro González de Mendoza, mandó abrir espacio amplio delante del costado meridional de la catedral, dirigiendo de forma uniforme y pensada la construcción de los edificios que darían cobijo y límites a una nueva Plaza Mayor que sería, también, plaza del mercado. Pretendía, entre otras cosas, y así lo manifiesta en los documentos que dicta para su creación, el que los canónigos catedralicios tuvieran fácil acceder a ese mercado y sus productos. Pues la estructura de la plaza se conformaba de forma clara: en el costado norte de la misma, la catedral. Frente a ella, en el costado sur, el Concejo y casas de Ayuntamiento. Y en los laterales, más largos y en ligera cuesta, las casas destinadas a los canónigos, que fueron concebidas de forma homogénea, aunque solo quedaron con soportales, hasta hoy, las del costado oriental, perdiéndolos para facilitar el discurrir de la calle mayor, las del costado occidental.</p>
<p style="font-weight: 400;">Esta plaza es de planta rectangular, alargada de norte a sur. En el extremo septentrional, se alza la catedral, y en el meridional, las casas de Ayuntamiento. La catedral tiene en esa zona el extremo sur del crucero, en el que se abre la puerta del mercado, románica, que fue tapada en el siglo XVIII por un cuerpo ordenado levantar por el Obispo Díaz de la Guerra, y dirigido por el arquitecto italiano Luigi Bernasconi. Todo el costado del plazal está resguardado por la mole catedralicia, que ya le confiere la dignidad monumental del emblema eclesiástico, en el que se dibuja, entre otras cosas, el gran rosetón románico de este extremo del crucero.</p>
<p style="font-weight: 400;">En los costados, surgen las hileras de las casas de canónigos. El costado de Levante tiene soportal, formado por arcos de piedra semicirculares, apoyados en sencillos capiteles sobre pilares cilíndricos. En los muros de los soportales aparecen algunos escudos de Mendoza y de canónigos individuales. Las plantas altas tienen balcones en el primer piso y ventanales en el segundo. En el costado de Poniente, las casas son más aparatosas, con muros cerrados en planta baja, en las que solo abren algunos portales de grandes dovelas, unos semicirculares y otros apuntados, con los pisos altos abiertos en galerías de balconadas con rejas. En el extremo sur-occidental de la plaza se abre la embocadura de la calle mayor que asciende empinada hacia el castillo. Y casi en la esquina nororiental, entre las casas de canónigos se abre el pequeño arco del toril, una de las entradas a la ciudad sobrepasando el puente sobre el barranco del Vadillo.</p>
<p style="font-weight: 400;">El Ayuntamiento de Sigüenza es un elemento de gran belleza, que le confiere a la plaza un aire de castellanía muy puro.</p>

		</div>
	</div>
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			<p style="font-weight: 400;"><span style="color: #800000;"><strong>Plazas mayores guadalajareñas, por Luis Cervera Vera</strong></span></p>
<p style="font-weight: 400;">Uno de los libros, sobre Guadalajara, que más nos han impactado, es el que produjo don Luis Cervera Vera, en los años ochenta del pasado siglo, con una metódica de trabajo que solo un trabajador neto como él podía imponerse. Todas aquellas plazas de pueblos que tenían un cierto interés (urbanístico, monumental, histórico o ambiental) llamaron su atención, y a ellas dedicó tardes enteras, midiendo, dibujando, haciendo apuntes, grabando en su memoria detalles, y frases, con escudos, y personajes.</p>
<p style="font-weight: 400;">Cervera Vera se pateó de arriba abajo la provincia entera. Iba él solo, y nunca salió nadie a recibirlo, a cumplimentar con un café su visita, a recordarle siquiera. No llevaba, –como ahora hace cualquier político, por ínfimo cargo que ostente– fotógrafo adscrito ni “media manager” a sueldo. Se las apañaba con un gran libro de notas, sus lapiceros, y, si acaso, con un vieja cámara de fotografías que le servían de apoyo a lo que la máquina principal, su cabeza, guardaba y valoraba.</p>
<p style="font-weight: 400;">Luis Cervera pasó por esta tierra en silencio y sonriendo, como él sabía hacerlo. Un ser optimista, que buscaba lo positivo de cualquier acto, y el mejor ángulo para retratar cualquier espacio de pueblo que a otros nos parecería sin sustancia. Porque le conocí, y traté ampliamente con él, sé de qué hablo. Reunió muchos dibujos, y los guardaba en un enorme carpetón, que salieron al final de su escondrijo gracias a que otros dos arquitectos amigos suyos, admiradores como todos cuantos le conocían, se empeñaron en juntar en forma de libro, con poco texto (pues no lo necesita) pero con mucha enjundia. Tomás Nieto y Miguel Ángel Embid se empeñaron en poner en marcha esta idea, y consiguieron que el Colegio de Arquitectos, con el apoyo de Caja Guadalajara, sacaran este libro adelante. Aunque luego fue poca la gente que lo miró y apreció. Pero esta es la tónica general de esta tierra, en la que los grandes (muy pocos) producen sus obras y el resto de la gente (la inmensa mayoría) se entretengan en cabalgar el viento.</p>

		</div>
	</div>
</div></div></div></div><div class="vc_row wpb_row vc_row-fluid"><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-6"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper"><div class="vc_btn3-container vc_btn3-center vc_do_btn" ><a class="vc_general vc_btn3 vc_btn3-size-md vc_btn3-shape-rounded vc_btn3-style-modern vc_btn3-block vc_btn3-icon-left vc_btn3-color-purple" href="http://aache.com/100propuestasesenciales/" title="" target="_blank"><i class="vc_btn3-icon "></i> Más información</a></div></div></div></div><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-6"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper"><div class="vc_btn3-container vc_btn3-center vc_do_btn" ><a class="vc_general vc_btn3 vc_btn3-size-md vc_btn3-shape-rounded vc_btn3-style-classic vc_btn3-block vc_btn3-icon-left vc_btn3-color-juicy-pink" href="https://aache.com/tienda/es/541-lecturas-de-patrimonio-provincia-de-guadalajara.html" title="" target="_blank"><i class="vc_btn3-icon "></i> Comprar un ejemplar</a></div></div></div></div></div><div class="vc_row wpb_row vc_row-fluid"><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-12"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper"><div class="wpb_gallery wpb_content_element vc_clearfix wpb_content_element" ><div class="wpb_wrapper"><h2 class="wpb_heading wpb_gallery_heading">Imágenes de la plaza mayor de Sigüenza</h2><div class="wpb_gallery_slides wpb_flexslider flexslider_fade flexslider" data-interval="5" data-flex_fx="fade"><ul class="slides"><li><a class="" href="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Siguenza_Plaza_Mayor_desde_Torre_Gallo-scaled.jpg?fit=640%2C361&#038;ssl=1" data-lightbox="lightbox[rel-10099-2543555540]"><img loading="lazy" decoding="async" width="2560" height="1445" src="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Siguenza_Plaza_Mayor_desde_Torre_Gallo-scaled.jpg?fit=2560%2C1445&amp;ssl=1" class="attachment-full" alt="la plaza mayor de siguenza desde la torre del gallo de la catedral" title="Sigüenza_Plaza_Mayor_desde_Torre_Gallo" srcset="https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Siguenza_Plaza_Mayor_desde_Torre_Gallo-scaled.jpg?w=2560&amp;ssl=1 2560w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Siguenza_Plaza_Mayor_desde_Torre_Gallo-scaled.jpg?resize=886%2C500&amp;ssl=1 886w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Siguenza_Plaza_Mayor_desde_Torre_Gallo-scaled.jpg?resize=768%2C433&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Siguenza_Plaza_Mayor_desde_Torre_Gallo-scaled.jpg?resize=1536%2C867&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Siguenza_Plaza_Mayor_desde_Torre_Gallo-scaled.jpg?resize=2048%2C1156&amp;ssl=1 2048w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Siguenza_Plaza_Mayor_desde_Torre_Gallo-scaled.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https://i0.wp.com/aache.com/wp-content/uploads/2023/05/Siguenza_Plaza_Mayor_desde_Torre_Gallo-scaled.jpg?w=1920&amp;ssl=1 1920w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></a></li></ul></div></div></div></div></div></div></div>
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		<title>La arquitectura negra serrana</title>
		<link>https://aache.com/la-arquitectura-negra-serrana/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aache]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 May 2023 14:48:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[arquitectura negra]]></category>
		<category><![CDATA[arquitectura popular]]></category>
		<category><![CDATA[campillo de ranas]]></category>
		<category><![CDATA[la verede]]></category>
		<category><![CDATA[majaelrayo]]></category>
		<category><![CDATA[roblelacasa]]></category>
		<category><![CDATA[sierra negra de guadalajara]]></category>
		<category><![CDATA[valverde de los arroyos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La arquitectura negra de la Sierra Norte de la provincia de Guadalajara forma un conjunto único patrimonial y social de relieve.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div class="vc_row wpb_row vc_row-fluid"><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-6"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper">
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			<p><span style="color: #993300;"><strong>La arquitectura negra serrana</strong></span></p>
<p style="font-weight: 400;">Se denomina «arquitectura negra de la sierra de Guadalajara» al conjunto de edificaciones que forman poblados o inmuebles aislados distribuidos por la zona noroccidental de esta provincia, en un ámbito geográfico que se extiende al sur de la Cordillera Central, especialmente de las serranías del Ocejón y Alto Rey, en torno a la parte inicial de los estrechos valles de los ríos Bornoba, Sorbe y Jarama.</p>
<p style="font-weight: 400;">Pueden considerarse dos subgrupos en esta «<strong>arquitectura negra serrana</strong>«: el primero de ellos a occidente del Pico Ocejón, que incluye los lugares de Campillo de Ranas y Majaelrayo como más importantes, y los pequeños núcleos de El Espinar, Campillo, Robleluengo, Roblelacasa, La Vereda y Matallana, todos ellos en torno al Jarama. El segundo grupo es el que se encuentra al este del Ocejón, en la cuenca del Sorbe y Bornoba, y sus núcleos más importantes son Valverde de los Arroyos, Palancares, Almiruete, Umbralejo, La Huerce, Valdepinillos, Aldeanueva de Atienza, Prádena de Atienza, Gascueña de Bornova, Robledo de Corpes y La Miñosa.</p>
<p style="font-weight: 400;">Ese nombre de «arquitectura negra» le viene por el tono oscuro general tanto de sus conjuntos como de sus edificaciones aisladas, y ello debido a los materiales de construcción empleados, originarios de la zona, donde se encuentran en gran abundancia, y que son maderas de roble, piedras de gneiss y planchas de pizarra.</p>
<p style="font-weight: 400;">Aunque existen diferencias apreciables entre los dos grupos reseñados, la construcción general es similar en todos ellos. Los pueblos son agrupaciones de escasos edificios, en general muy amplios, constando de vivienda y corrales o almacenes anejos, pues al ser la economía de la zona fundamentalmente ganadera, se constituyen en conjunto como lugar de residencia de los hombres y sus animales. Estos pueblos no tienen una estructura o trama urbana definida, careciendo a menudo incluso de plaza. Las construcciones se agrupan en pequeños barrios de cuatro o seis edificios, quedando entre ellos a veces incluso amplias praderas.</p>

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			<p style="font-weight: 400;">Otro de los elementos, a contemplar en Recópolis hoy es el palacio real. El único que existe en la provincia, precisamente para albergar a la realeza visigoda. Era este el lugar donde radicaba el poder: donde vivían y actuaban los delegados gubernamentales, y donde ocasionalmente acudía la Corte. Se levanta, con una planta estrecha y muy alargada, en la parte más alta de la ciudad y en el borde del talud que esta forma sobre el río Tajo: un lugar, sin duda, privilegiado, por las vistas que desde su piso alto se alcanzaba, por el aire que siempre soplaría en sus salones, y por la belleza que tendría su masa sobre el resto de la ciudad.</p>
<p style="font-weight: 400;">Según nos cuentan los expertos arqueólogos que han estudiado la ciudad, este conjunto de edificaciones palatinas es el de mayores dimensiones hasta el momento conocido en Europa occidental para este periodo. Además de alojar a los altos dignatarios, este palacio albergaba servicios y funcionarios dedicados a la administración y gobierno de la ciudad y su territorio. Estos estarían en la planta baja, más lóbrega, mientras que la superior, más ornamentada y luminosa, sería lugar de residencia de gobernadores, príncipes y reyes. Al parecer esa planta alta estaba adornada con pavimentos de <em>opus signinum</em> y una importante decoración escultórica. Este edificio se construyó en los años finales del siglo VI, cuando la fundación de Recópolis, y fue recibiendo sucesivas reformas.</p>
<p style="font-weight: 400;">Hoy el viajero puede ver un largo espacio con fuertes muros, en algunos lugares reforzados por torreones de planta semicilíndrica, macizos, y en el interior los arranques de poderosos pilares que servirían para sustentar la planta alta.</p>

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		<title>El eremitorio de Pareja</title>
		<link>https://aache.com/el-eremitorio-de-pareja/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aache]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 May 2023 09:00:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[Alcarria]]></category>
		<category><![CDATA[cuevas eremiticas]]></category>
		<category><![CDATA[eremitorio]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[visigodos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El eremitorio de Pareja (Guadalajara) es el mejor ejemplo de cueva eremítica o aposento de monjes independientes en la Alta Edad Media.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div class="vc_row wpb_row vc_row-fluid"><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-12"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper">
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			<p style="font-weight: 400;">Descubierto en el otoño de 2020, inmediatamente entendido y acogido por el Ayuntamiento de <strong>Pareja</strong> como un bien patrimonial de primer orden, un eremitorio monumental, íntegro, elocuente, ha sido restaurado con primor, y ha entrado con todos los honores en el libro de las Lecturas de Patrimonio, que muestran a quien tenga interés por nuestro legado antiguo, la forma de vivir y los quehaceres de un eremita del tiempo visigodo.</p>
<p style="font-weight: 400;">En la orilla izquierda del río Ompólveda, que baja desde la Alcarria Alta de Torronteras a dar en el Tajo bajo Pareja, hay un tramo con niveles rocosos en ambas orillas en el que se instalaron eremitas en época indeterminada de la Alta Edad Media. A ambos lados del arroyo se alzan bloques poderosos de rocas areniscas, formando un espacio casi de leyenda, adivinándose entre la maleza las entradas a oquedades, la mayoría de ellas talladas.</p>
<p style="font-weight: 400;">La más importante de todas, constituyendo un ejemplar excepcional de cueva eremítica, es la que ha sido hallada y excavada en el otoño de 2020, constituyendo una sorpresa por su buen estado, su perfecta talla y hasta por algunos testimonios materiales de su primitiva habitación. Se accede a ella fácilmente desde la presa de ese río que forma el azud de Pareja. El lugar, hoy apartado de todo, estuvo en su tiempo frecuentado por caminantes, porque era un paso natural la orilla de este río, desde el valle del Tajo a la Alcarria Alta.</p>
<p style="font-weight: 400;">En un afloramiento rocoso de arenisca, a media ladera, a la derecha según se sube el arroyo, se encuentra tallada esta estructura, que presenta dos ámbitos bien diferenciados. De una parte, el exterior, lo primero que vemos al llegar ante ella, que es un muro bien tallado, con un atrio despejado, también tallado, y con hendiduras para instalar separaciones de madera. En la parte central del muro se abre una puerta de cómodo acceso, que tras subir dos escalones permite la entrada al interior, un espacio mágico, que mantiene la esencia del lugar, tras siglos de existencia, al espectador de hoy.</p>

		</div>
	</div>

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			<p style="font-weight: 400;">Al lado derecho de la puerta, hay dos amplios bancos corridos labrados sobre la misma roca. En los laterales, restos de muros de sillarejo trabados con argamasa de cal, que apoyan en la ladera de la montaña. En la parte alta de la roca, hay dos grandes mechinales bien tallados, que sin duda sirvieron para encajar las vigas de madera sobre las que apoyaron tramos de ripia cubiertos de tejas, de las que se han encontrado también restos. La superficie tiene un ancho de 8 metros por 3,5 m. de profundidad. Todo ello constituía una habitación amplia, con suelo rocoso bien acondicionado, para el diario trajín del eremita habitante.</p>
<p style="font-weight: 400;">Al traspasar la puerta, admiramos el espacio interior, totalmente cavado en la roca, que posiblemente se utilizó con fines religiosos, como oratorio, cripta, espacio de imágenes, ritos y rezos. Las dimensiones de este espacio son de 3 metros de profundidad, por 3,5 m. de anchura y 2 m. de altura. En esta estancia sencilla, pero con muros muy bien labrados, al frente de la puerta y en el muro que hace al sur, se nos muestra un amplio nicho de arco semicircular, muy bien equilibrado, limpiamente tallado, que cobija un hueco rectangular, profundo de medio metro, con reborde ajustable para recibir una lápida, y que sin duda se hizo para contener un cadáver, pudiendo decirse que hizo de enterramiento.</p>

		</div>
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			<p><span style="color: #993300;"><strong>Apunte bibliográfico</strong></span></p>
<p>Sobre las cuevas eremíticas altomedievales en la provincia de Guadalajara, en general, y sobre este eremitorio de Pareja, en particular, puedes llegar a saber muchos más detalles si te haces, o buscas en alguna biblioteca, con este libro de Herrera Casado: «<a href="https://aache.com/cuevas-eremiticas-de-guadalajara/" target="_blank" rel="noopener"><strong>Cuevas eremíticas de Guadalajara</strong></a>«, editado por Aache en 2021.</p>

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			<p><strong><a href="http://librosdeguadalajara.blogspot.com/2023/01/cuevas-eremiticas-en-guadalajara.html" target="_blank" rel="noopener">Un comentario a ese libro puedes verlo aquí</a></strong>. También leer lo que «<em><strong>Nueva Alcarria</strong></em>» comentó a propósito de las cuevas de Salmerón, puedes leerlo <a href="http://www.herreracasado.com/2021/10/29/los-fundamentos-de-salmeron/" target="_blank" rel="noopener"><strong>aquí</strong></a>.</p>

		</div>
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		<title>Lecturas de Patrimonio</title>
		<link>https://aache.com/lecturas-de-patrimonio-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aache]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 May 2023 09:00:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[arqueologia]]></category>
		<category><![CDATA[catedral]]></category>
		<category><![CDATA[sigüenza]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En Lecturas de Patrimonio puede el visitante acercarse a algunos de los elementos más llamativos, o menos conocidos, del patrimonio artístico y cultural de la provincia de Guadalajara.</p>
<p>La entrada <a href="https://aache.com/lecturas-de-patrimonio-2/">Lecturas de Patrimonio</a> aparece primero en <a href="https://aache.com">AACHE Ediciones</a>.</p>
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<h2><span style="color: #800000; font-size: 18px; font-family: 'Candara'; text-transform: none;">Lecturas de Patrimonio</span></h2>
<p>En 2023, y con motivo del 50 aniversario de su nombramiento como Cronista Provincial de Guadalajara, <strong>Antonio Herrera Casado</strong> ha hecho una gran recopilación de su obra escrita, con descripcion y análisis meticulosos, de una buena parte del patrimonio histórico, cultural y artístico de la provincia de Guadalajara, desmenuzando castillos, ermitas, cuevas, arquitectura popular, portadas de templos, museos, etc. En su libro <a href="http://aache.com/lecturas-de-patrimonio/" target="_blank" rel="noopener"><strong>Lecturas de Patrimonio</strong></a>, de casi 600 páginas, con numerosas ilustraciones, puede verse el resultado de 50 años de estudio e investigación.</p>
</div>
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		><h3 class="widget-title">La ciudad de Recópolis</h3>
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		><h3 class="widget-title">Retablo de Riba de Saelices</h3>
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		><h3 class="widget-title">El eremitorio de Pareja</h3>
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		><h3 class="widget-title">Vidrios de El Recuenco</h3>
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		><h3 class="widget-title">La arquitectura negra</h3>
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		><h3 class="widget-title">Artesonados de Pastrana</h3>
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