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	<title>murallas Archivos - AACHE Ediciones</title>
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	<description>Tus libros de Guadalajara</description>
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	<title>murallas Archivos - AACHE Ediciones</title>
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		<title>Brihuega, la roca del Tajuña</title>
		<link>https://aache.com/brihuega-roca-tajuna/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aache]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Nov 2016 16:31:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pueblos por Aache]]></category>
		<category><![CDATA[Alcarria]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Brihuega, en la provincia de Guadalajara, es una villa de marcado carácter medieval, rodeada de murallas, con un castillo en el centro y numerosos templos de estilo románico-gótico. Fue señorío de los arzobispos toledanos, y en ella se fijaron los Borbones para instalar una gran Fábrica de Paños que dio vida a la villa en muchos años. Hoy es un lugar muy cuidado y bien preparado para el turismo de interior, con sugerentes ambientes, fiestas características, gastronomía relevante y alrededores cuajados de pueblecillos encantadores.</p>
<p>La entrada <a href="https://aache.com/brihuega-roca-tajuna/">Brihuega, la roca del Tajuña</a> aparece primero en <a href="https://aache.com">AACHE Ediciones</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div class="vc_row wpb_row vc_row-fluid"><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-6"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper">
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			<p><strong>La historia</strong></p>
<p>Brihuega es un lugar en el que la historia castellana habla<br />
por cualquiera de los perfiles que dan vida y consistencia a la villa.<br />
El eje de su evolución pasa por la consideración<br />
de haber sido señorío de los Arzobispos de Toledo durante largos siglos.<br />
Estos son algunos de los puntos claves<br />
de la historia de Brihuega:</p>
<p>1</p>
<p>En el lugar que hoy ocupa Brihuega<br />
hubo poblados ibéricos desde muchos siglos antes<br />
de la Era cristiana. Se han encontrado restos arqueológicos<br />
que así lo prueban: cerámicas, armas, enterramientos&#8230;</p>
<p>2</p>
<p>Fue lugar propio y estimado por los reyes árabes de Toledo.<br />
En su altura dominante del valle del río Tajuña,<br />
sobre la roca roja alzaron los árabes un castillo<br />
que fue alcazaba y núcleo guerrero y vigilantes.</p>
<p>3</p>
<p>Los castellanos la conquistaron en el siglo XI,<br />
pasando a señorío de los arzobispo toledanos<br />
por donación de Alfonso VI en 1086.<br />
Uno de sus obispos más celebrados,<br />
don Rodrigo Ximénez de Rada, concedió <a href="http://brihuega.dsland.org/modules.php?name=Sections&amp;op=listarticles&amp;secid=4">el Fuero</a><br />
que permitió a Brihuega crecer, tener feria<br />
y acoger un aumento notable de población.</p>
<p>4</p>
<p>La batalla de Brihuega y la siguiente de Villaviciosa<br />
ocurridas en diciembre de 1710,<br />
como colofón de la Guerra de Sucesión que supuso<br />
la llegada de los Borbones al trono de España,<br />
supusieron destrozos y sufrimientos en Brihuega,<br />
pero también el orgullo de haber sido gracias<br />
a ellos que la nueva dinastía se afirmó en el trono hispano.</p>
<p>5</p>
<p>Tras muchos siglos de señorío arzobispal, el siglo XVIII<br />
vió la emancipación de la villa y su auge industrial<br />
gracias al apoyo de los monarcas ilustrados.<br />
La política renovada de Fernando VI y Carlos III<br />
hizo que Brihuega tuviera una Fábrica de Paños<br />
que durante un siglo largo la dió prosperidad y fama.</p>
<p>6</p>
<p>Hoy es Brihuega un espacio definido, de progreso y tranquilidad<br />
donde la agricultura sigue siendo principal recurso,<br />
y el turismo está tomando el relevo en la actividad<br />
general de los brihuegos.</p>
<p><span style="color: #993300;"><strong>El Patrimonio</strong></span></p>
<p>En Brihuega encontrará el viajero<br />
un sin fin de edificios, iglesias, castillo, murallas, fábrica<br />
y entornos urbanos de gran fuerza y belleza.<br />
Aunque merece este lugar una visita detenida,<br />
a ser posible con una buena guía en la mano,<br />
y con ganas de apreciar las huellas de un espléndido pasado,<br />
su patrimonio cultural y artístico puede resumirse<br />
en los siguientes elementos</p>
<p>1</p>
<p>El <a href="http://librosdeaache.blogspot.com.es/2013/02/castillosdeguadalajaradelayna.html" target="_blank"><strong>Castillo de la Peña Bermeja</strong></a>,<br />
oteando el valle, es una construcción de origen árabe,<br />
reformada por los arzobispos toledanos.<br />
Destacan sus fuertes muros, y la gran sala-capilla<br />
de estilo gótico en la que techumbres y ventanales<br />
junto a borrosas pinturas mudéjares<br />
le confieren gracia.</p>
<p>2</p>
<p>La <a href="http://librosdeaache.blogspot.com.es/2013/01/romanico.html" target="_blank"><em><strong>iglesia de Santa María de la Peña</strong></em></a><br />
es el templo mayor de la villa.<br />
Se trata de un edificio románico con detalles góticos,<br />
y en sus portadas, en sus capiteles, en sus bóvedas,<br />
se aprecian elementos medievales de gran belleza.<br />
Es un edificio situado en el interior<br />
del amplio albácar o patio de armas del castillo.</p>
<p>3</p>
<p>La iglesia gótica de San Felipe es otro elemento de fuerza gótica<br />
y elegancia arquitectónica muy elevada. Sus naves<br />
paralelas y sobre todo el ábside<br />
le dan un aire medieval muy puro y evocador.<br />
Además se puede ver la iglesia de San Miguel,<br />
de estilo gótico-mudéjar, en la salida<br />
hacia el valle del Tajuña.</p>
<p>4</p>
<p>La gran <a href="https://aache.com/tienda/601-100-propuestas-esenciales-para-conocer-guadalajara.html"><strong>Fábrica de Paños</strong></a> se ofrece completa, y en ella<br />
destaca el edificio central, la Rotonda, de planta circular,<br />
con dos pisos en los que se secaban las lanas.<br />
Además puede admirarse su portada clasicista<br />
y sus maravillosos jardines versallescos,<br />
que ahora pueden visitarse sábados y domingos.</p>
<p>5</p>
<p>La Plaza Mayor o Coso es una de las más hermosas plazas de la Alcarria.<br />
En ella aparece el Ayuntamiento, la Cárcel antigua (hoy Biblioteca)<br />
las fuentes dieciochescas y algunos palacios,<br />
más un nivel de casas soportaladas.</p>
<p>6</p>
<p>Las puertas de entrada a la antigua muralla son elementos<br />
de la arquitectura medieval militar.<br />
Las puertas de Cozagón y de la Cadena ofrecen<br />
siluetas de fuerza evocadora. Quedan también<br />
importantes restos de la muralla que cercaba<br />
y rodeaba por completo a la villa.</p>
<p>7</p>
<p>La <a href="http://librosdeaache.blogspot.com.es/2016/08/caminando-la-ruta-de-las-fuentes-de.html" target="_blank"><em><span style="color: #ff00ff;"><strong>Fuente Blanquina</strong></span></em></a> o de los doce caños es otro<br />
precioso elemento patrimonial.<br />
No debe perderse el viajero un paseo por el Prado de Santa María,<br />
y otro por la Alameda de María Cristina.<br />
La calle de las Armas ofrece arquitectura típica<br />
y el palacio de los Gómez.<br />
Además Brihuega entera respira aún el ambiente<br />
por el que <a href="http://www.redestb.es/personal/aache/cela0.htm">Cela</a> escribió sus mejores líneas<br />
en el Viaje a la Alcarria, aquí anclado en memorables páginas.</p>

		</div>
	</div>
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			<p><strong>Las Fiestas</strong></p>
<p>A los brihuegos les llaman los andaluces de la Alcarria.<br />
Es porque tienen una forma de ser muy abierta,<br />
muy alegre y festiva. Todo en Brihuega<br />
es sonrisa y canción.<br />
Además, a lo largo del año<br />
tienen lugar una serie de festejos<br />
que hacen apetecible su visita<br />
y compartir con sus habitantes los días<br />
del ocio y la bullanga, que es pecialmente sonora en</p>
<p>1</p>
<p>Las fiestas de Agosto son en honor de la Virgen de la Peña.<br />
Se hacen en ella rituales religiosos de larga tradición,<br />
tal como la Procesión de la Cera,<br />
en la que autoridades civiles y eclesiásticas<br />
se mezclan con el pueblo en una celebración ancestral<br />
y llena de colorido.</p>
<p>2</p>
<p>El encierro de los toros es otro de los momentos<br />
estelares del calendario festivo briocense.<br />
Se celebra el encierro el día 16 de agosto por la tarde.<br />
Tras bajarlos por las calles sueltos,<br />
se deja a los toros escaparse al campo,<br />
y luego todos, mozos y menos mozos,<br />
corren a caballo, a pie o en 4&#215;4 a buscarlos,<br />
para traerlos al chiquero de San Felipe,<br />
desde donde al día siguiente, el 17, se soltarán<br />
para bajarlos ya a la plaza, donde se lidian.</p>
<p>3</p>
<p>Entre los muchos atractivos culturales y festivos de Brihuega,<br />
destacan los festivales de música del verano<br />
que se suelen celebrar en los jardines de la Fábrica,<br />
así como algunos cursos de la Universidad de Alcalá.<br />
Durante el curso son ya muy famosas las cenas o<br />
Tertulias de El Tolmo, reuniéndose en el Asador de tal nombre<br />
artistas y escritores, gentes famosas y populares<br />
que comparten mesa y mantel con numerosos<br />
aficionados y tertulianos.</p>
<p><strong>La gastronomía</strong></p>
<p>Si en algún sitio de la Alcarria se come bien,<br />
-y hay muchos lugares que pueden presumir de ello-<br />
es Brihuega la plaza donde los mejores bocados<br />
y los más típicos platos, salados y dulces,<br />
se dan cita. Recordemos algunos guisos<br />
y los mejores Restaurantes.</p>
<p>1</p>
<p>El cordero y el cabrito son los elementos<br />
más preciados de la gastronomía alcarreña.<br />
Pero también se puede degustar el conejo en mil formas,<br />
las perdices y codornices a la alcarreña,<br />
el pollo a la miel de romero,<br />
el morteruelo de caza<br />
y esos «duelos y quebrantos»<br />
que traen a la mesa los tiempos clásicos.</p>
<p>2</p>
<p>Las verduras de en torno al Tajuña dan pie<br />
para componer suculentos platos y combinaciones<br />
de inolvidable recreación palatina.<br />
Las patatas guisadas con níscalos,<br />
el pastel de berenjenas con colas de cangrejos,<br />
el pisto y el bacalao a la alcarreña,<br />
junto a la costrada de calabacines,<br />
y tantas otras delicias de verde y marrón sustancia.</p>
<p>3</p>
<p>Los dulces son otro de los elementos tradicionales<br />
-quizás el pasado árabe contribuye a ello-<br />
de la tierra alcarreña y de Brihuega.<br />
Hay que venir aquí a degustar los <a href="http://www.aache.com/tierra/recetas.htm">bizcochos borrachos</a>,<br />
los melindres, las monillas, los mostachones,<br />
las cañas y canutillos, las torrijas y los hornazos,<br />
o a beber el mostillo, la hidromiel, y el orujo<br />
que hacen pasar mejor el alhajú de neta<br />
raigambre arábiga.</p>
<p>4</p>
<p>Y en fin, recordar en forma de resumen,<br />
las cimas de la <a href="http://www.aache.com/tierra/tierra13.htm">gastronomía briocense</a>:<br />
La miel es la producción natural más característica de Brihuega,<br />
por serlo de la Alcarria toda.<br />
El producto de las abejas tiene ya denominación de origen en la Miel de la Alcarria, y es aquí, en Brihuega, uno de los lugares de esta comarca  en que más perfecta y sabrosa se obtiene.<br />
La ofrecen a granel y envasada en todos los comercios de la villa.<br />
La pastelería y los dulces, también muy típicos de la Alcarria,  se producen en Brihuega con especiales características.<br />
Además de los bizcochos borrachos, pueden encontrarse Tortas de la Virgen,<br />
Harinosas, Mantecados, Tortas de Chicharrones, Galletitas, Rosquillas, etc.<br />
Pueden adquirirse, incluso en días de fiesta,  en los comercios dedicados a la alimentación.<br />
No olvidar las legumbres y hortalizas de la vega del Tajuña,  de alta calidad por sus riegos naturales.<br />
Y el cereal, el producto rey de la meseta alcarreña,  con el que se fabrica un pan exquisito.</p>
<p><span style="color: #993300;"><strong>Algunos libros</strong></span></p>
<p>Si además de viajar a Brihuega, admirar su patrimonio, disfrutar en sus fiestas y salir satisfecho de su gastronomía, quieres saber cosas y más cosas de todo ello, tienes varios libros en los que buscar datos. Son estos:</p>
<p><a href="https://aache.com/tienda/9-brihuega-la-roca-del-taju%C3%B1a.html" target="_blank"><span style="color: #008000;"><strong>Brihuega, la roca del Tajuña</strong></span></a>, escrito por Antonio Herrera. Aache Ediciones. Colección “Tierra de Guadalajara” nº 14, año 1995, 160 páginas, muchas ilustraciones. ISBN: 97884987743573. P.V.P. 7,80 €.</p>
<p><a href="https://aache.com/tienda/41-artesan%C3%ADas-tradicionales-de-guadalajara.html" target="_blank"><strong>Artesanías tradicionales de Guadalajara</strong></a>, escrito por Eulalia Castellote Herrero. Aache Ediciones. Colección “Tierra de Guadalajara” nº 59, año 2006, 576 páginas, muchas ilustraciones. Especialmente sobre la elaboración de chocolate artesano en Brihuega, de gran tradición. ISBN 9788496236639. P.V.P. 25 €.</p>
<p><a href="https://aache.com/tienda/601-100-propuestas-esenciales-para-conocer-guadalajara.html" target="_blank"><span style="color: #0000ff;"><strong>101 Propuestas Esenciales para conocer Guadalajara</strong></span></a>, de Antonio Herrera Casado y 50 autores más. Aache Ediciones. Colección “Tierra de Guadalajara” nº 100. Año 2016, 200 páginas, todas ilustradas y a color. Numerosos datos y propuestas para conocer Brihuega y su comarca. ISBN 9788415537977. P.V.P. 15 €.</p>
<p><a href="https://aache.com/tienda/25-fuentes-de-guadalajara.html" target="_blank"><span style="color: #800000;"><strong>Fuentes de Guadalajara</strong></span></a>, de Juan José Bermejo. Aache Ediciones. Colección “Tierra de Guadalajara” nº 39. Año 2002. 128 páginas, muy ilustrado. Vienen muchas fuentes de Brihuega y su comarca. ISBN 9788495179845</p>

		</div>
	</div>
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		<title>Almonacid de Zorita</title>
		<link>https://aache.com/almonacid-de-zorita/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aache]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 08 Feb 2015 21:04:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pueblos por Aache]]></category>
		<category><![CDATA[almonacid de zorita]]></category>
		<category><![CDATA[bolarque]]></category>
		<category><![CDATA[calatrava]]></category>
		<category><![CDATA[murallas]]></category>
		<category><![CDATA[tajo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Almonacid de Zorita, en la provincia de Guadalajara, es una villa de antigua historia, que llegó a ser cabeza de la Encomienda de Zorita de la Orden de Calatrava. En las inmediaciones del río Tajo, presenta un importante acúmulo de elementos patrimoniales, entre los que destacan las murallas y puertas, un rollo o picota, urbanismo medieval, una iglesia parroquial enorme, convento de concepcionistas, ermita de Nuestra Señora de la Luz con pinturas barrocas, palacios, fuentes, etc.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div class="vc_row wpb_row vc_row-fluid"><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-6"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper">
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			<p>El nombre de esta localidad alcarreña, que asienta junto al río Tajo, deriva del árabe (<span style="text-decoration: underline;">almunia</span> = <span style="text-decoration: underline;">huerto</span>) viene a significar <em>«la huerta del rey»</em>, o <em>«del señor»</em>, y le cuadra perfectamente, pues se enclava en un entorno de feracísimas huertas y campos dados a la agricultura. La villa de Almonacid asienta sobre una amplia llanada, al poniente de las altas y peladas sierras de Altomira. El río Tajo, por su orilla izquierda, limita por poniente su término, que se dedica a la agricultura de secano y regadío, con mucho olivar, y viñedos; en su término estuvo situada la central nuclear «José Cabrera», la primera de su estilo en España (1960-2010); y asimismo acoge parte de la urbanización «Nueva Sierra de Madrid» que asienta entre los escarpados repliegues de la sierra de Altomira, a levante del pueblo.</p>
<blockquote><p>
<a href="http://librosdeaache.blogspot.com.es/2013/02/almonaciddezorita.html"><strong>Almonacid de Zorita</strong></a> es un pueblo que sorprende por su densa historia y sobre todo por el patrimonio monumental, medieval y renacentista, que aún conserva.
</p></blockquote>
<p>Tras la reconquista de la zona, ya a comienzos del siglo XII, quedó en poder de los monarcas castellanos, perteneciendo al alfoz o Común de Zorita, y en 1176 es cuando Alfonso VIII la entrega a la Orden de Calatrava. Como aldea de Zorita se rigió durante la Edad Media por su Fuero y fue especialmente cuidada y promocionada, en sentido económico y demográfico, por los maestres y comendadores calatravos. Puso la Orden una <strong>Casa- Palacio</strong> en Almonacid, con fuerte torre y un portalón decorado con pinturas por Alfonso Díaz, a mitad del siglo XIV. El privilegio concedido por el maestre don Pedro Girón al lugar de Almonacid, en el sentido de que no pudieran establecerse en él judíos, ni personas eximidas del pago de impuestos (nobles, hidalgos, etc.) promocionó el crecimiento y la prosperidad de sus habitantes. En el siglo XVI, en cuya segunda mitad alcanzó una población de casi mil familias, trasladaron a Almonacid su residencia los comendadores de Zorita, pues el castillo no prestaba ya la comodidades que los tiempos requerían.</p>
<p>Cuando la general enajenación que de los bienes de las órdenes militares e instituciones eclesiásticas hizo el Emperador Carlos I para obtener refuerzos económicos a su política universalista, la villa de Almonacid fue pretendida por doña Ana de la Cerda, señora de Pastrana, y luego nuevamente por don Ruy Gómez de Silva. Pero la villa se opuso enérgicamente, y aún pagó dos millones de maravedís al Rey para que no fuese apartada del señorío real. En esta situación permaneció en adelante, aunque en el siglo xviii adquirieron su señorío los condes de San Rafael, pero hasta el siglo xix, cuando el Antiguo Régimen fenecía por la Constitución de 1812.</p>
<p>La prosperidad de Almonacid se basó siempre en la laboriosidad de sus gentes, dedicadas intensamente a la huerta, a los olivos (de los que salía mucho y buen aceite), a las canteras de jaspe, y a la industria (de alfarería y de telares de cáñamo). En la segunda mitad del siglo xx vio otra vez aumentar la población y el movimiento económico, tras la construcción de la central nuclear «José Cabrera» en las orillas del Tajo, y las obras del trasvase Tajo- Segura, en que mucha mano de obra inmigrada de otras zonas de España encontró aquí trabajo. De unas y otras fuentes, su Ayuntamiento ha obtenido saneados ingresos, que le han llevado a poder ofrecer unos servicios públicos muy aceptables, a promocionar la cultura (premios nacionales de pintura, periodismo, etc.) y a construir un nuevo edificio concejil.</p>
<p>Almonacid estuvo totalmente rodeado de <strong>murallas</strong> de las que aún se ven restos entre las casas, y puede estudiarse su trayecto. Poseía cuatro puertas de acceso (la de Bolarque, la de Santa María de la Cabeza, la de Albalate y la de Zorita), de las que solamente quedan en pie la segunda, frente al Cementerio, rodeada de jardines, y la última de ellas, obra de fuertes características constructivas, con arco apuntado y bóveda de cañón también apuntada, entre dos gruesos pilares de sillarejo, obra del siglo XIII.</p>
<p>La antigua <strong>ermita de la Virgen de la Luz</strong> se encuentra en el extremo norte del pueblo, junto al lugar donde estuvo la puerta de Bolarque. Aunque hoy está convertida en almacén y muy maltratada, pueden admirarse en ella dos puertas de cuidada talla, especialmente la que mira al sur, sin duda la principal, en la que junto a una hornacina vacía, lucen dos escudos de la Orden de Calatrava, y en el dintel una leyenda que nos recuerda que se hizo en 1610, siendo gobernador del partido de Zorita don Luis de Vargas Andrada.</p>
<p>La <strong>Plaza Mayor</strong> es un bello entorno urbano, con edificaciones soportaladas, jardines y el nuevo <strong>ayuntamiento</strong> construido en 1975 que guarda en cierto modo una relación tradicional con el resto de los edificios. Se levanta junto a la plaza un antiquísimo <strong>caserón</strong> de semicircular arco adovelado y escudo heráldico muy borroso, que demuestra ser obra del siglo XV o aún anterior. También allí junto está la <strong>torre del reloj</strong>, sencillo elemento que, en sillar y sillarejo, eleva su silueta para servir de centinela y avisador (hoy con reloj, antiguamente con campanas) del pueblo. sobre su muro de poniente hay una placa de piedra tallada que muestra las armas de Castilla y una leyenda que explica fue alzada en 1590, siendo gobernador del partido de Zorita don Juan de Céspedes. Muchas otras casonas y edificios antiguos, de traza popular, o noble, existen por el pueblo. En la plaza de arriba, a la que se entraba por la ya derruida puerta de Albalate, se ven varios edificios de sillar, con arcos adovelados, del siglo XV; y otros más, con decoraciones de bolas, almenas, escudos, portalones, etc., se distribuyen por el pueblo, que bien merece un detenido paseo a pie para saborear estos hallazgos.</p>

		</div>
	</div>
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			<p>La <strong>iglesia parroquial</strong> es obra sin terminar. Comenzó su construcción en los últimos años del siglo XV, y de entonces data la portada principal, orientada al sur, tallada en piedra caliza de muy mala calidad, que ha resultado desgastada y dañada por los elementos. Modernamente se le puso un tejaroz para protegerla, continuando el atrio porticado que corre sobre el muro meridional del templo. Esta portada se conforma de alto alfiz que engloba el ingreso, formado de cuatro arcos superpuestos, semicirculares, decorados de bolas, cardinas, baquetón y numerosos elementos de iconografía gótica (animales, quimeras, niños, frutas, etc.) todo ello bajo un último arco que se abre florenzado, guarnecido de cardinas y grandes cardos en las puntas, muy poco utilizado y plenamente incluido en el estilo gótico isabelino. Los arcos descansan sobre breves capiteles y columnillas adosadas, recubiertas también de profusa ornamentación gótica. En las enjutas se ven sendos escudos tallados de la Monarquía castellana y la Orden de Calatrava. Guarda una indudable relación de parentesco con la portada de la parroquia de Albalate, hasta el punto de poderse afirmar que se deben al mismo, y desconocido artista. De la primitiva construcción solo se llegó a levantar el ábside. De gran altura, planta poligonal, muros de sillar con contrafuertes, flameros, ventanales y moldurajes de gran efecto, todo ello en el mejor estilo del gótico último, que tanto se utilizó en Castilla durante la primera mitad del siglo XVI. Abandonado el primitivo proyecto, que se puede contemplar detalladamente pasando por una puertecilla tras el altar, el templo quedó reducido a un simple ámbito de tres naves con pilares revocados de yeso separándolas y una cubierta abovedada sin relieve alguno.</p>
<p>El antiguo <strong>Colegio y Convento de los Jesuitas</strong> muestra todavía su gallardía barroca. La portada de la iglesia de dicho convento muestra un ingreso, elevado sobre escaleras, con complicado molduraje y un escudo real, acabando en dos espadañas laterales, que le confieren un aire noble y bello. Su interior muestra una sola nave, con capillas laterales, crucero sobre el que se levanta cúpula hemiesférica y presbiterio elevado. En las pechinas de la cúpula aparecen los policromados escudos de Goyeneche y marqueses de Belzunce, protectores de este convento jesuítico, así como pinturas barrocas muy bien acabadas representando a cuatro arcángeles, y en el suelo de la nave se ven algunas lápidas funerarias de nobles allí enterrados, algunas con escudos heráldicos. Una de ellas corresponde a don Juan de Escudero, fundador y primer protector del Colegio, hijo del escritor Matías Escudero de Cobeña, quien en el siglo XVI escribió su <em>«Relación de Casos notables»</em>, interesante documento sobre la villa de Almonacid en aquella época. Junto a esta iglesia se alza el severo edificio del colegio y convento, obra del siglo XVIII, de sillería sus muros, con numerosos ventanales cubiertos de magníficas rejas de forja popular, muy trabajadas. Su interior guarda aún ecos del paso de la Compañía de Jesús, y muestra salones amplios, escaleras de madera y otros detalles de la época en que fue construido.</p>
<p>Fuera del pueblo, a poniente del mismo, se ve el gran <strong>palacio de los condes de San Rafael</strong>, obra del siglo XVIII, con buena portada de rebuscadas molduras, escudos heráldicos tallados, muchas ventanas con buenas rejas y muros de aparejo de piedra y ladrillo. Una torre esquinera con chapitel le confiere un aire señorial y español muy característico. Su interior está magníficamente conservado. Mas allá se ve el antiguo <strong>humilladero</strong> gótico formado por cuatro recios pilares que forman cúpula apuntada, como los arcos que unen entre sí dichos pilares. Allí se levanta el gran <strong>convento de monjas concepcionistas</strong>, hoy ya deshabitado. Lo más antiguo es la iglesia, de severa portada clasicista orientada al mediodía, cobijada por pequeño atrio de esbeltísimas y sencillas columnas. En las enjutas lucen rojas y brillantes dos cruces de Calatrava. El interior, de una sola nave, es elegante: sus bóvedas se forman por complicadas trazas de nervaturas, y sobre el muro del coro alto, un escudo heráldico de los Goyeneche preside el templo. Del magnífico retablo plateresco que Juan Bautista Vázquez y Juan Correa de Vivar tallaron en el siglo XVI, nada queda: fue vendido en 1952 a unos particulares y hoy se encuentra en la iglesia del convento de monjas oblatas de Oropesa (Toledo). El conjunto del templo y monasterio, obra del siglo XVI en su conjunto, es muy interesante desde el punto de vista artístico y ambiental. Este cenobio fue primeramente refugio para la comunidad de monjas calatravas que habitaron desde su fundación en el siglo XIII en Pinilla de Jadraque, y a las que se dio cobijo en Almonacid el año 1576 en que se comenzó a edificar este convento que hoy vemos. Pero en 1623, se trasladaron a Madrid, a la calle de Alcalá, donde estas <em>calatravas</em> se convirtieron en uno de los conventos más postineros de la Corte. En su vacía mansión se instaló una comunidad de monjas franciscanas clarisas, que lo habitó hasta 1699, y luego en 1703 vinieron las concepcionistas de Escariche, que se han mantenido hasta 1981, en que a su vez fueron sustituidas por una comunidad seglar de Lumen Dei, y finalmente abandonado por ellas se ha ido deteriorando paulatinamente.</p>
<p>Para saber mucho más sobre esta importante villa de la Alcarria, hacerse con este libro:</p>
<p><span style="color: #800000;"><strong><a style="color: #800000;" href="https://aache.com/tienda/31-historia-de-almonacid-de-zorita.html">Historia de Almonacid de Zorita</a></strong></span><br />
de <a href="http://www.aache.com/alcarrians/herrera.htm">Antonio Herrera Casado</a><br />
Aache Ediciones. Guadalajara, 2004. 296 páginas, numerosas ilustraciones</p>
<p>Además tratan de toda la comarca de la Alcarria:</p>
<p><a href="http://librosdeaache.blogspot.com.es/2013/02/alcarria-de-guadalajara.html"><span style="color: #003300;"><strong>La Alcarria de Guadalajara</strong></span></a>, de J. Serrano Belinchón, Aache Ediciones,</p>
<p><a href="https://aache.com/tienda/214-la-comarca-de-zorita.html"><strong>La comarca de Zorita</strong></a>, de A. Herrera Casado, Mediterráneo Ediciones. Madrid, 2008. 58 páginas</p>
<p>Y no dejar de consultar <a href="http://librosdeaache.blogspot.com.es/2013/01/bolarque.html"><span style="color: #333399;"><strong>El desierto de Bolarque</strong></span></a> que atañe a ese interesante y misterioso entorno del embalse junto a Almonacid.</p>

		</div>
	</div>
</div></div></div></div><div class="vc_row wpb_row vc_row-fluid"><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-6"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper"><div class="vc_btn3-container vc_btn3-center vc_do_btn" ><a class="vc_general vc_btn3 vc_btn3-size-md vc_btn3-shape-rounded vc_btn3-style-modern vc_btn3-block vc_btn3-icon-left vc_btn3-color-blue" href="http://librosdeaache.blogspot.com.es/2013/02/almonaciddezorita.html" title="" target="_blank"><i class="vc_btn3-icon fa fa-book"></i> Más información</a></div></div></div></div><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-6"><div class="vc_column-inner"><div class="wpb_wrapper"><div class="vc_btn3-container vc_btn3-center vc_do_btn" ><a class="vc_general vc_btn3 vc_btn3-size-md vc_btn3-shape-rounded vc_btn3-style-classic vc_btn3-block vc_btn3-icon-left vc_btn3-color-juicy-pink" href="http://aache.com/tienda/31-historia-de-almonacid-de-zorita.html" title="" target="_blank"><i class="vc_btn3-icon fa 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		<title>Torreón del Alamín</title>
		<link>https://aache.com/torreon-del-alamin/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aache]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 06 Feb 2015 17:41:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Guadalajara]]></category>
		<category><![CDATA[fortificacion]]></category>
		<category><![CDATA[guadalajara]]></category>
		<category><![CDATA[medieval]]></category>
		<category><![CDATA[murallas]]></category>
		<category><![CDATA[museo]]></category>
		<category><![CDATA[torreon del alamin]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El torreón del Alamín en Guadalajara es un resto, o torre albarran, de la primitiva muralla medieval de la ciudad. Protegía la entrada por el norte, sobre el barranco y puente de las Infantas, y hoy alberga un museo de la memoria musulmana de la ciudad.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p align="left">El <a href="http://librosdeaache.blogspot.com.es/2013/02/historiadeguadalajara.html"><strong>torreón de la muralla</strong></a> al que conocemos con el nombre de <em><strong>«El Alamín»</strong></em> por estar al inicio del barrio y calle de ese nombre, vigilando el hondo y estrecho barranco también así llamado, centinela del puente medieval de <em><strong>«las Infantas»</strong></em> que servía para entrar (o salir, según se mire) de la ciudad, es un edificio que ha tenido muchos usos desde su construcción, allá por el siglo XIII. Fue hecho para servir de <span style="color: #993300;"><em>«torre albarrana»</em></span> de la muralla de la ciudad. Esto es: la muralla iba un poco más retirada del borde del barranco, en algunos lugares casi a su altura, pero en este espacio concretamente, donde se hizo el puente de piedra y ladrillo que salva el barranco, existió una puerta de entrada a la ciudad, que estaría justo al inicio de la calle Salazaras, quedando este torreón, unido a la muralla, pero vigilante de la misma, del puente y de la puerta. Una auténtica mini-fortaleza militar, un pequeño castillo, con todos los elementos de lo que la arquitectura militar cristiana necesitaba para defender una posición.</p>
<p align="left">Esta torre, construida con argamasa y sillarejo basto, ofrece sus muros decorados con sillarejo de piedra caliza e hiladas de ladrillo. Los muros son enormemente fuertes, de casi dos metros de anchura. La puerta actual se encuentra en la planta baja, un poco elevada sobre el nivel de la calle, habiéndose construido una rampa para acceder cómodamente a su visita, pero esa puerta es relativamente moderna, pues en la Edad Media la entrada la tenía en realidad a la altura del segundo piso, por el hueco que hoy se ha dejado como balcón o asomadizo. A esa altura se llegaba por medio de escalas de madera, muy firmes y altas, una de las cuales aún queda de recuerdo colgando en un muro interior.</p>
<p align="left">Las salas inferior y superior (ahora unidas por una moderna escalera de caracol, toda realizada en madera) son similares. Se dividen en dos espacios por un muro central que carga sobre pilares de ladrillo que rematan en arcos. Ha habido que reforzarlos, porque andaban ya muy deteriorados, y se les ha colocado una cincha interior que no les afea y así les protege. En los muros de ambas estancias (más numerosos en la superior) se abren algunos ventanales aspillerados, lógicamente muy estrechos, hundidos en la fortaleza y profundidad del muro. De tal modo que desde estos estrechos luminares se podía observar lo que ocurría en el exterior, y apenas ser vistos los observadores desde fuera. Aún en la segunda planta continúa la escalera para poder acceder, a través de una trampilla a la que se llega por un tramo muy empinado de escalera, a la azotea, desde la que se divisa una sorprendente vista de la ciudad, especialmente del barranco del Alamín, el hondón de la Alaminilla, el barranco de la zorra a lo lejos, etc. Un control total sobre el entorno, que era lo que perseguía este edificio, pieza clave en la defensa de la ciudad.</p>
<p align="left">Ofrece en su interior una <a href="http://librosdeguadalajara.blogspot.com.es/2012/01/viajar-viendo-museos.html"><strong>exposición muy cuidada</strong></a> acerca de la historia y evolución de la muralla de la ciudad de Guadalajara, con paneles, cerámicas, retroiluminaciones y maquetas.</p>
<p>&nbsp;</p>
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