Ecos medievales

Ecos medievales

El 26 de mayo de 2019 se han cumplido los ocho siglos exactos de la concesión, por parte del rey de Castilla & León, Fernando III el Santo, del “Fuero Largo” a la ciudad de Guadalajara. Y decimos que se han cumplido, pero no celebrado. La ciudad actual (bien es verdad que sumida en el ciclo cuatrianual de las elecciones al poder municipal) no ha hecho ninguna celebración del hecho.

Pero la fecha es sustanciosa, y debemos aquí, al menos, memorarla. Porque según documento que se conserva (y por triplicado, aunque en copias) en la Universidad de Cornell, en el monasterio de El Escorial, y en la Biblioteca Nacional de Madrid, fue el día 26 de mayo del año 1219 cuando el rey, al igual que lo había hecho para otras villas y ciudades de Castilla, firmó el documento que ofrecía la ordenación de antiguas normas, de cara fundamentalmente a la reglamentación de delitos, al pago de impuesto y a la elección de representantes.

Algo tan importante como el derecho de la comunidad, las reglas por las que sus ciudadanos se rigen, para evitar delitos, castigarlos si se producen, armonizar el pago de impuestos, dirigir adecuadamente la participación de los vecinos en la vida pública, etc. Esto es, todo lo que una sociedad [medianamente] civilizada, tiene desde hace muchos siglos establecido. Anteriormente le había dado ya Fuero (el “corto”) el rey Alfonso VII, pero el deseo de Fernando III de unificar en lo posible sus reinos, y los derechos y libertades de sus súbditos, hizo que se extendiera este documento, que ha sido estudiado por eminentes profesores (ver “Los Fueros de Guadalajara” del profesor Pablo Martín Prieto) y algún cronista que se ha entretenido en recordarlo justo el día de la conmemoración (Herrera Casado, “Ocho siglos de fuero” En Nueva Alcarria de 24 mayo 2019. Ver aquí.)

En Aache hemos editado varios libros en los que se explica esto del “Fuero Largo” de la ciudad. En el primero de ellos, Layna Serrano nos refiere por primera vez la existencia de este texto medieval. Posteriormente, fue Antonio Ortiz García, y su equipo de colaboradores, quien tanto en su “Historia de Guadalajara” como en “Los fueros de Guadalajara” nos los explica por lo menudo. Sin embargo, el estudio más profundo y relevante sobre el tema es el debido al profesor Pablo Martín Prieto, quien ganó el Premio “Layna Serrano de Investigación Histórica” con su obra “Los fueros de Guadalajara“. Ver aquí.

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AACHE Ediciones de Guadalajara