El Museo [nacional] de Artes y Tradiciones Populares

Una visita al Museo de Artes y Tradiciones Populares, en la calle Carlos Arniches de Madrid, me ha servido para ver algunas piezas interesantes de nuestro pasado (tipos, figuras y costumbres) y al mismo tiempo –y sin quererlo– hacer comparaciones. Por ejemplo, con el gran Museo guadalajareño instalado en Atienza, que es del mismo género, referido solamente a Guadalajara, y con el más modesto título de “Centro de la Cultura Tradicional de la provincia de Guadalajara

El Museo madrileño, que es nacional por el contenido de sus colecciones, fue inicialmente creado por Nieves de Hoyos Sainz, y posteriormente adquirió vida propia de la mano de Guadalupe González-Hontoria y Allendesalazar, quien fue depositando sus adquisiciones, recogidas personalmente en una labor callada y continua de medio siglo por todos los pueblos de España, en algunos locales/almacenes de la Universidad Autónoma de Madrid. Tras su muerte, la Universidad adquirió el gran edificio del Corralón, una vieja corrala en la calle de Carlos Arniches (antigua del Peñón) en el barrio del Rastro madrileño, y allí ha instalado la colección, que a la fuerza es mínima en su contenido expositivo, porque las miles de piezas que coleccionó doña Guadalupe no hay sitio allí para exponerlas. Es un museo tímido, opaco, silencioso, del que se intuye que nos muestra (como los icebergs) un pequeñísimo fragmento de sus fondos. Pero algo es algo. Porque hace años esta colección estaba restringida en su visita a muy pocos, y hoy al menos está abierta (es gratuita) a todos cuantos se interesen por estos temas. El sábado 13 de septiembre, que lo visité, había otras dos personas más visitándolo. 

La comparación, que nace espontánea, me sale sola: Guadalajara tiene también un Museo de estas características. Está en Atienza y se muestra en la Casa del Cordón. Como este, el grueso de las piezas que se muestran pertenecen a la propiedad personal de la familia Alonso-Calleja que las han cedido para su exposición. Con un montaje realizado por quien fue director de la Escuela Provincial de Folclore, estudioso del costumbrismo y las tradiciones, José Antonio Alonso Ramos, y director de la muestra hasta su jubilación, en el caso de Atienza el contenido es completo, muy didáctico, y claramente superior en piezas al nacional. No se trata de hacer comparaciones, pro es que estas nacen solas.

En todo caso, recomiendo visitar el MATP de Madrid, disfrutar con esa colección de gigantes y cabezudos que se amontona en la planta baja, y que nos hablan de la fiesta y la alegría. Más esos trajes antiguos, esos ajuares, elementos de cerámica, esparto, hierros, telas, etc…. que en todo caso están pidiendo que se haga, en otra parte, con más amplitud y generosidad, un gran Museo de Artes y Tradiciones Populares como España merece.